En medio de la incertidumbre que golpea a miles de familias, emprendedores y trabajadores, distintas iniciativas ciudadanas están en auge ante la crisis financiera de ueno bank. Desde alimentos y platos de comida hasta oportunidades para pequeños negocios y espacios de apoyo laboral, la empatía se transforma en acciones concretas.

Cuando la incertidumbre golpea la vida cotidiana, la solidaridad puede convertirse en uno de los recursos más valiosos de una comunidad. En Paraguay, frente a las dificultades que atraviesan ahorristas, trabajadores, emprendedores y familias por la crisis de ueno bank, comienzan a surgir iniciativas que tienen como denominador común el no quedarse de brazos cruzados y buscar la manera de ayudar.

En las redes sociales, donde también se multiplican la preocupación y los reclamos, aparecen gestos que recuperan una característica profundamente arraigada en la sociedad paraguaya: la capacidad de organizarse, compartir lo que se tiene y acompañar al que está pasando por un momento difícil.

Una de las propuestas convoca directamente a los emprendedores. Desde una iniciativa difundida en Instagram, se abrieron las redes sociales para dar visibilidad gratuita a pequeños negocios, reposteando sus promociones y productos en historias. La intención es ofrecerles una herramienta para seguir vendiendo y llegar a nuevos clientes en un momento en que disponer del capital de trabajo resulta especialmente importante.

La propuesta también mira al trabajador de a pie. Sus impulsores anunciaron que repartirán platos de comida para aliviar, aunque sea parcialmente, el gasto diario de quienes lo necesitan. Además, invitan a otras marcas y personas a sumarse a la preparación de kits de víveres.

Alimentos, higiene y una mano extendida. El Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas, a través de CEDUC, lanzó la campaña “Entre todos”, con una convocatoria abierta a cualquier persona que quiera colaborar.

La iniciativa recibe alimentos no perecederos y productos de higiene, entre ellos arroz, fideos, harina, aceite, legumbres, conservas, leche en polvo, atún y artículos de cuidado personal.

El mensaje que acompaña la propuesta resume el espíritu de cada paraguayo y es que la solidaridad no tiene límites ni distingue a quién ayudar. La intención es acompañar a personas y familias cuyo día a día se vio afectado por la coyuntura.

En la misma línea, la experta en marketing y comunicación de Turismo, Viajes y Posicionamiento de Marca, Emilia Von Glasenapp López, impulsa una recolección de alimentos y productos de higiene personal.

La convocatoria aclara que no solicita dinero, sino donaciones en productos que puedan contribuir a aliviar las necesidades más inmediatas. También invita a compartir la iniciativa para ampliar su alcance.

Acompañar también es abrir oportunidades. La contención no se limita a la asistencia material. La incertidumbre laboral también movilizó a colegas y profesionales de la comunicación.

PRessencia, junto con integrantes de la promoción 2005 de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción, organiza una jornada gratuita dirigida a trabajadores de medios de comunicación afectados.

La propuesta contempla un espacio de encuentro e intercambio, actualización de currículums y fotografías profesionales que puedan utilizarse en futuras postulaciones laborales. La actividad está prevista para el viernes 13 de noviembre, de 11:00 a 20:00, en PRessencia Estudio, con inscripción al 0971 550 999.

Sus organizadores reconocen que una jornada no resuelve la incertidumbre que atraviesan los trabajadores, pero puede ofrecer herramientas, contactos y, sobre todo, la oportunidad de sentirse acompañados.

La fuerza de una comunidad. La crisis tiene consecuencias que van más allá de las cuentas bancarias. Alcanza a quienes necesitan recuperar sus ahorros, a los negocios que dependen de su capital operativo y a trabajadores que enfrentan un escenario incierto. El impacto sobre las mipymes y sus operaciones cotidianas ya fue advertido por representantes del sector.

Frente a ese panorama, estas iniciativas muestran otra dimensión de la respuesta social. No reemplazan las soluciones institucionales, la devolución de los depósitos ni las garantías que deben ofrecer las autoridades, pero sí construyen una red de apoyo desde la cercanía: una publicación que ayuda a vender, una bolsa de alimentos, un plato de comida o una fotografía profesional que puede abrir una nueva oportunidad.

En tiempos en que la preocupación puede dar paso a la indiferencia o a la burla, elegir acompañar también es una forma de construir comunidad. Y si algo vuelve a quedar en evidencia es que, cuando una dificultad alcanza a tantos, la respuesta puede empezar con un gesto sencillo: mirar al otro, reconocer su situación y tenderle una mano.