Fue un partido emocionante, vibrante, bello, por momentos loco. Estuvo marcado de entrada por la eficacia en ataque del equipo de Otto Addo, que se puso en ventaja en sus dos primeros y únicos remates a puerta en el periodo inicial, y tras el intermedio por la reacción de los surcoreanos, con un doblete en tres minutos del atacante del Jeonbuk Hyundai.

Pero Kudus frenó la remontada al remachar un centro desde la izquierda y tras un remate fallido de Iñaki Williams.

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El triunfo da alas a las ‘estrellas negras’, que supieron sufrir a partir de ese momento el acoso insistente del enmascarado Son Heung-Min y sus compañeros, inasequibles al desaliento, luchadores sin descanso, como su apodo indica, Guerreros de Taeguk.

El conjunto de Otto Addo, que planteó numerosos problemas a Portugal en su primer partido, demostró que no va de farol.

El fútbol africano ha resucitado tras una primera jornada más que gris y lanza un aviso a Uruguay, con la que se jugará el pase el viernes.

Los hombres de Paulo Bento lo intentaron sin desmayo, por un lado y por otro, por cielo y tierra, ante el meta Lawrence Ati Zigi. Ghana trató de dar la puntilla a la contra, sufrió lo indecible, pero le bastó el tanto de Kudus para posicionarse a las puertas de los octavos con el choque ante Uruguay en el horizonte.