Por Juan Riveros (@Juancitoriveros)

La urgencia por reparar un parabrisas roto puede llevar a algunos conductores a elegir una alternativa más barata, pero peligrosa: instalar vidrio común en lugar de uno de seguridad. Bomberos voluntarios advierten que esta práctica puede poner en riesgo a los ocupantes del vehículo durante un accidente de tránsito.

El capitán Gabriel Alcaraz, comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, explicó que uno de los problemas se presenta con los vehículos antiguos, cuyos parabrisas pueden tener un costo elevado y resultar difíciles de conseguir.

Ante el precio de los repuestos y la demora que puede implicar su importación, algunos propietarios optan por materiales que no cuentan con la certificación correspondiente. “Los instaladores son bastante profesionales, pero algunas personas no quieren esperar el tiempo de importación y recurren a elementos no certificados”, señaló Alcaraz.

¿Por qué es peligroso instalar vidrio común?

El parabrisas delantero está fabricado habitualmente con vidrio laminado de seguridad, compuesto por dos capas de cristal unidas por una lámina plástica. Esta estructura ayuda a mantener los fragmentos adheridos cuando se rompe.

En cambio, el vidrio común puede desprenderse en pedazos grandes y cortantes, lo que aumenta el riesgo de heridas graves para quienes viajan en el vehículo. Por eso, que el material tenga las dimensiones adecuadas y permita una buena visibilidad no significa que cumpla con las condiciones de seguridad necesarias.

Los rescatistas del Grupo de Rescate Vehicular del Cuerpo de Bomberos Voluntarios detectaron automóviles de distintas marcas y modelos que tenían instalados vidrios comunes en lugar de los parabrisas correspondientes. La situación representa un riesgo que puede pasar inadvertido hasta que ocurre un choque.

Además de proteger a los ocupantes del viento, la lluvia y otros elementos externos, el parabrisas forma parte del sistema de seguridad del automóvil. Según el modelo, también contribuye a la resistencia estructural de la carrocería y al funcionamiento previsto de los airbags.

La reciente granizada que afectó a numerosos vehículos en Asunción y alrededores volvió a poner en evidencia la necesidad de reparar los parabrisas dañados. Sin embargo, la urgencia por volver a circular no debería llevar a elegir cualquier material para reemplazarlos.

Antes de aceptar el trabajo, se recomienda consultar qué tipo de vidrio se instalará, verificar que sea de seguridad y que corresponda al modelo del vehículo. También es importante solicitar información sobre la certificación del repuesto y la garantía de la instalación.

Aunque el precio y la disponibilidad pueden variar, especialmente en vehículos antiguos, recurrir a un vidrio común no es una solución segura. Un parabrisas adecuado y correctamente instalado es fundamental para proteger a los ocupantes en caso de accidente.