Por Robert Bourgoing (@robertb_py)
Lucas Cáceres era, hasta hace tan solo unos meses, uno de los tantos trabajadores de la industria metalúrgica en nuestro país. Especializado en el rubro de la soldadura, se encargaba de convertir al acero en productos de fino acabado, cual alfarero con el barro o pintor con el lienzo.
Su vida dio un giro drástico luego de enterarse de una tentadora oferta laboral lejos de casa, en una tierra que hasta ese entonces le era desconocida: Polonia.
Tras ver el anuncio en un grupo de WhatsApp que comparte con otros colegas, empezó a realizar una serie de averiguaciones para interiorizarse sobre el asunto y, una vez despejadas sus dudas, decidió enviar su currículum vitae, lo cual llevó a posteriores trámites para encaminar su viaje.
Entre la incertidumbre, algunos temores y su habilidad como soldador como principal respaldo, este compatriota decidió embarcarse en una experiencia desafiante en la lejana Europa del Este, consciente de que esta oportunidad le cambiaría completamente la vida.
En entrevista con HOY, Lucas confiesa que en un primer momento no estuvo plenamente seguro de arriesgarse a dejar la seguridad de su tierra natal, donde había construido cierto reconocimiento y experiencia laboral, para viajar a miles de kilómetros, tal y como cualquier persona que debe ir a una tierra extranjera donde la cultura y el idioma le son absolutamente desconocidos.
Su llegada a tierras polacas se produjo por intermedio de la agencia Globetek, que realiza tareas de reclutamiento en Paraguay y Argentina. En este último país es donde justamente se encuentra instalada la representación diplomática de Polonia, lo cual permite agilizar los trámites legales.
Como parte de las gestiones incluidas en la propuesta, la firma se encargó de proveer el viático y los pasajes aéreos, además de ofrecerle hospedaje y transporte gratuitos. A la par, efectuó todos los trámites requeridos para proveerle los permisos laborales. “Si no fuera por ellos, no iba a estar trabajando acá”.
EL DÍA A DÍA EN POLONIA
Desde su arribo el pasado mes de febrero, Lucas se mantuvo continuamente ocupado y con incesante trabajo. El mismo accedió a un puesto en el área de mantenimiento en una empresa polaca, donde los requerimientos y pedidos están a la orden del día. “Si hay algo que soldar, soldamos…si hay algo que fabricar, fabricamos…si el cliente quiere trabajo en aluminio o acero inoxidable, también le preparamos, depende del cliente y lo que necesite la empresa”.
Un aspecto que destacó es la capacitación ofrecida por profesionales polacos, lo cual se complementa con los conocimientos previos que ya adquirieron en Paraguay, en su caso particular, dentro de lo que atañe a la soldadura.
Hace tan solo unos días, tuvo la oportunidad de participar en la Expo Welding Poland 2026, la feria más importante del ámbito de la soldadura en Polonia, donde se presentó en su calidad de soldador láser.
“Esto es algo que ni yo creí que iba a lograr, solo veía en videos cuando estaba en Paraguay”, refirió a nuestro medio, denotando la gran emoción por ser partícipe de esta experiencia.
Hace poco más de un mes, otro integrante de la familia Cáceres decidió seguir sus pasos, ya que su hermano también viajó para trabajar allí, luego de que consiguiera mediar por su contratación en la empresa donde se encuentra contratado.
MALAS EXPERIENCIAS Y OFERTAS ENGAÑOSAS
Hace unos días, saltó la información de que varios paraguayos habían sido llevados bajo engaños a Polonia, luego de aceptar tentadoras propuestas laborales que tenían más mentiras que verdaderas.
Miembros de la comunidad paraguaya en dicho país advirtieron, en entrevista con el canal NPY, que algunos connacionales fueron a trabajar allí bajo promesas de buenos salarios. Sin embargo, terminaron accediendo a trabajos de hasta 16 horas diarias y con viviendas precarias como residencia fija.
Cáceres aprovechó la ocasión para salir al paso de estas graves denuncias, enfatizando que todo depende de la empresa o agencia con la que uno realice las gestiones para ir a trabajar a Polonia, puesto que, en su caso y el de otros tantos paraguayos, las condiciones laborales son acorde a lo prometido y sin llegar al extremo de la explotación.
“Es muy distinto venir a la suerte que venir por tu profesión misma”, agregó, recomendando a los que deseen embarcarse así como él a capacitarse en rubros específicos que posean alta demanda laboral en Polonia, como lo es la soldadura.
En el caso de Globetek, la agencia ya viene realizando este tipo de gestiones como intermediario entre personas que buscan trabajos en Polonia y empresas que requieren personal en dicha nación, por lo que su nivel de credibilidad y confianza se sustenta en su gran trayectoria.
“Las agencias que te traen como turista les enseñan qué tienen que decir en migraciones, que supuestamente vienen de vacaciones. Yo vine con mi permiso de trabajo, después ellos me dieron el pasaje y gestionaron mi permiso de trabajo”, manifestó.
UNA EXPERIENCIA PARA ESTAR AGRADECIDO
A casi nueve meses de aquella primera vez experimentando la fría brisa en territorio polaco, Lucas se siente agradecido con la vida por permitirle disfrutar de esta experiencia, pese a la infaltable añoranza por su natal Paraguay, al que siempre recuerda con gran afecto desde la distancia.
Volvió a hacer énfasis en la necesidad de contactar con agencias de reclutamiento confiables y, sobre todo, tener seguridad del rubro o actividad laboral en la que uno se desempeñará en Polonia, evitando “ir a ciegas” o sin algo asegurado.
“Hay oportunidades de venir a trabajar y ganar bien, hay mucho trabajo acá, solo tienen que saber elegir con quién venir y que sea de la forma más legal posible porque hay muchos que se aprovechan“, aseveró.
