Por Brian Vicésar. @brianvicesar

¿Quién dijo que el cocido quemado solo se toma caliente y acompañado de chipa? En Coronel Oviedo, Lady Recalde decidió romper con esa costumbre y convertir dos clásicos de la mesa paraguaya en un helado que despierta curiosidad desde el primer vistazo. La combinación de cocido quemado con leche y una chipita en la parte superior se volvió su sello más llamativo y hoy atrae a personas que quieren probar algo diferente sin perder el sabor de lo nuestro.

Detrás de esta propuesta está Helados Paraguayoite, un emprendimiento artesanal que comenzó hace seis años con la meta de crear un producto que representara la identidad nacional y pudiera ser disfrutado por personas de distintas edades. Lady es mediadora cultural de profesión y encontró parte de su inspiración en las experiencias que vivió durante sus estudios en Brasil, donde conoció otras culturas y sus formas de expresar la identidad a través de la gastronomía.

“Pensé qué producto podíamos hacer en Paraguay que pudiera ser consumido por todos, niños, jóvenes y adultos”, recordó. Así comenzó a tomar forma un proyecto que buscaba algo más que vender helados: quería contar una historia a través de los sabores.

Los primeros sabores de Paraguayoite se alejaron de las propuestas tradicionales de las heladerías. Menta’i, naranja con azafrán, cedrón y mburucuyá formaron parte de aquella primera etapa, marcada por el uso de frutas de estación y plantas medicinales.

La iniciativa también recibió un impulso temprano. En 2019, Lady obtuvo apoyo del Ministerio de Industria y Comercio mediante un capital semilla, una ayuda que acompañó el desarrollo de la idea desde sus inicios.

El proyecto surgió en el entorno familiar de su pareja, en un barrio de Coronel Oviedo conocido por la presencia de varias fábricas de helados. En medio de ese escenario, Lady se preguntó si México tenía sus famosas paletas con sabores característicos, ¿por qué Paraguay no podía contar con un helado propio, capaz de representar la cultura?

La respuesta fue Paraguayoite, una marca que apostó por ingredientes y sabores reconocibles para los paraguayos. La intención era que cada producto despertara recuerdos, conectara con las costumbres locales y mostrara que la gastronomía tradicional también puede inspirar nuevas creaciones.

La gran sorpresa llegó tiempo después.

La idea del cocido quemado con leche nació en un momento especial para el emprendimiento. Lady y su pareja acababan de inaugurar su primer salón y buscaban una propuesta que llamara la atención del público, en una época del año en la que el clima todavía invitaba a consumir bebidas calientes.

“Como el cocido con leche es nuestro cotidiano, dije: voy a probar un poco”, relató durante una entrevista en el programa Residentas, del canal GEN.

La prueba salió bien. El sabor resultó agradable y ambos decidieron dar un paso más y optaron por agregarle una chipita arriba.

La combinación terminó de convencerlos. El cocido quemado aportaba un sabor familiar, la leche daba cremosidad y la chipita sumaba una textura diferente, además del contraste entre lo dulce y lo salado.

Así nació el producto que sirvieron durante la inauguración del local. La respuesta del público superó las expectativas y el helado comenzó a convertirse en una de las propuestas más llamativas de la marca.

Hoy puede probarse en distintas presentaciones. El cucurucho es uno de los formatos que más curiosidad despierta, especialmente por la chipita que corona el helado. La pregunta se repite entre quienes lo ven por primera vez: ¿realmente tiene sabor a cocido?

Un video cambió el ritmo de las ventas

Durante años, Lady buscó espacios para mostrar sus productos. Participó en ferias y eventos, llegó a Asunción y presentó sus helados en actividades como la Expo de Mariano Roque Alonso. Sabía que el emprendimiento necesitaba visibilidad para llegar a más personas.

La oportunidad apareció en una actividad en la que estaba presente el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme. Lady consiguió un espacio, le ofreció probar su creación y el funcionario quedó sorprendido con la propuesta. De aquel encuentro surgió un video que rápidamente comenzó a circular en las redes sociales.

El teléfono de Lady no dejó de sonar. Le llegaron felicitaciones, consultas y mensajes de personas interesadas en conocer el producto. Incluso otros heladeros se comunicaron para preguntar cómo preparaba el sabor.

“Les dije que hago un ritual a las cuatro de la mañana”, contó entre risas, al recordar las consultas sobre la receta.

La repercusión tuvo un efecto concreto en las ventas. Antes de la difusión del video, el emprendimiento había vendido unos 20 litros de helado de cocido con leche durante dos meses. Después de la viralización, llegó a comercializar alrededor de 200 litros en menos de un mes, según relató la emprendedora.

El salto confirmó que existía un público dispuesto a probar sabores diferentes y que una propuesta nacida en el interior del país podía despertar interés a escala nacional.

La exposición también le permitió mostrar los otros productos de Paraguayoite, que cuenta con 16 sabores. La marca comenzó a ganar reconocimiento más allá de Coronel Oviedo, donde ya tenía una clientela formada.

Crecer sin perder lo artesanal

El aumento de la demanda trajo nuevos desafíos. Lady cuenta actualmente con una máquina capaz de producir diez litros de helado por hora y espera incorporar otra con capacidad para elaborar 30 litros en el mismo tiempo.

El apoyo del Ministerio de Industria y Comercio continúa siendo parte de ese proceso de crecimiento. Para la emprendedora, contar con mejores herramientas resulta fundamental para responder a los pedidos y ampliar las posibilidades comerciales.

La expansión también requiere definir cómo llegar a nuevos consumidores. Hasta hace poco, la empresa trabajaba principalmente con mayoristas. Ahora está probando un modelo de venta directa, mientras mantiene el servicio de catering para eventos, una alternativa que permite llevar sus helados a distintas celebraciones y espacios.

Por el momento, Lady prefiere no anunciar una fecha para la llegada de un punto de venta permanente a Asunción. La prioridad está en validar el modelo comercial y preparar la estructura necesaria para sostener el crecimiento.

Una hija, dos pilares y un sueño compartido

Cuando habla de su camino como emprendedora, Lady se emociona. Detrás hay años de trabajo, apoyo familiar y decisiones que tomó convencida de que podía construir algo propio.

Con lágrimas en los ojos, quiso reconocer especialmente a su mamá, a su suegra y a su pareja, a quienes considera pilares fundamentales en este proceso. También dedicó unas palabras a su hija Eiramí, a quien identifica como la inspiración que la llevó a apostar por su sueño.

“Esto no es un camino que yo vengo haciendo sola. Además de ser emprendedora, yo enseño a otras mujeres”, expresó.

Lady también busca compartir lo aprendido con otras mujeres que quieren iniciar sus propios proyectos. Conoce las dificultades de emprender desde el interior del país y considera que la formación, las redes de apoyo y el acceso a oportunidades pueden marcar una diferencia.

Su mensaje apunta especialmente a los jóvenes. Para ella, emprender puede ser una manera de desarrollar una idea, aportar algo a la comunidad y construir un proyecto con identidad propia. La motivación económica forma parte de cualquier negocio, reconoce, aunque también cree que una visión clara puede ayudar a sostenerlo en los momentos difíciles.

“Paraguay es el país de las oportunidades”, afirmó, convencida de que todavía hay puertas por tocar y productos por descubrir.

Actualmente, Lady continúa experimentando con nuevos sabores. Su próxima apuesta es el helado de mbocayá con canela, una combinación que vuelve a mirar hacia los ingredientes y las tradiciones del país.