El cambio de reglas va directo al grano para evitar que se repita la pesadilla que vivieron los competidores en China. Ahora, el apartado 12.3 del reglamento oficial incluye un protocolo de exclusión por contaminación.

¿Qué es lo nuevo? Básicamente, que la decisión de seguir compitiendo ya no depende del ego o la voluntad del atleta. Si un corredor presenta fluidos como sangre, vómito, orina o heces, el director de carrera tiene la autoridad total para sacarlo inmediatamente de la pista si considera que es un peligro para su propia salud o un riesgo de contaminación para los demás.

Si te aplican esta regla, quedás registrado como DNF (abandono) en el tablero oficial, quedando fuera de todos los tiempos y premios. Hasta ahora, el reglamento solo castigaba cosas menores de higiene, como escupir o tirar agua en el circuito.

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Después de que las redes explotaran, los organizadores no tuvieron otra que salir a dar explicaciones. Moritz Fürste, el cofundador de la competencia, dio la cara en Instagram y asumió toda la culpa.

“HYROX cometió un error al no reaccionar de inmediato. Al fin y al cabo, es mi trabajo prever estos posibles incidentes, y no lo hice”, reconoció. La franquicia pidió disculpas a todos los que se vieron afectados en el evento y avisó que ya empezaron a aplicar estas nuevas medidas para que no vuelva a pasar. Eso sí, también aclararon que van a investigar a los usuarios que amenazaron a la atleta en internet para prohibirles la entrada a futuros eventos.

¿QUÉ PASÓ EN LA COMPETENCIA?

Para los que se perdieron el contexto viral: todo esto saltó por lo que pasó el 12 de septiembre. La atleta australiana Joanna Wietrzyk, campeona de su categoría, tuvo un problema estomacal gravísimo antes de llegar a la mitad del recorrido. En lugar de parar, decidió seguir adelante y usó las mismas máquinas, alfombras y trineos que después tenían que usar los demás corredores. Terminó primera, hizo un tiempazo y hasta subió una foto desde la camilla médica diciendo: “Una victoria es una victoria”.

El problema fue el desastre que quedó en la pista. Como la organización no la frenó a tiempo y recién limpiaron a fondo al final del día, los demás participantes se encontraron con lo peor. Una testigo contó que varias personas se mancharon y hasta hubo competidores que se resbalaron con los restos de materia fecal mientras hacían sus ejercicios.