“El Primer Feca” (café, al revés) fue lanzado el 6 de septiembre por el programador y divulgador tecnológico Santiago Siri. Cada mañana publica artículos informativos y videos verticales de 30 segundos en los que avatares de periodistas presentan información en español, por ahora plagada de fallos de dicción.

Detrás de ellos no hay una redacción convencional: agentes de inteligencia artificial rastrean fuentes, seleccionan temas, elaboran textos y generan videos, que son publicados automáticamente, sin supervisión humana.

La semana pasada el experimento incorporó entrevistas. A pedido de Siri, un agente de IA contactó por WhatsApp a un diputado, le formuló preguntas y transformó el intercambio en piezas audiovisuales representadas por avatares.

El “staff sintético” del sitio incluye presentadores específicos para economía, geopolítica o deportes. Cada uno tiene nombre, apariencia y personalidad definidos.

El viernes, “Clara Ferrer” informó la aprobación de una ley de blanqueo fiscal, “Leandro Chen” abordó la actualidad de Rusia y el especialista económico “Ricky Bértola” habló sobre las reservas del Banco Central, aunque con un errático discurso que le valió un comentario en broma del propio Siri: “Ricky, estás gagá”.

Pero no todos en Argentina se lo toman con humor.

El experimento de “Feca” no es el primero de este tipo en el mundo, pero llega en un contexto de crecientes inquietudes sobre las consecuencias del auge de la IA para la humanidad.

Y en un contexto de precarización del periodismo, la iniciativa recibió cuestionamientos de reporteros, directivos y sindicatos en Argentina.

“Una preocupación para nuestro sindicato es la potencial eliminación masiva de puestos de trabajo a partir de la introducción de IA”, señaló la semana pasada Agustín Lecchi, secretario del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba).

Fuente: AFP.