No los pueden obligar, dicen los oficiales, solo exhortar. Es la segunda visita de la Marina a este barrio de casas muy humildes de madera, techos de lata y peligrosamente cerca del mar en Puerto San Carlos, Baja California Sur, ubicada un poco al sur de donde pasará el ojo de este fuerte ciclón.
Algunos partieron con una primera crecida del mar, reportada con los vientos previos a los de casi 200 km/h que se esperan cuando toque tierra.
El contraalmirante Roderico García Mendizábal encabeza el grupo, acompañado por un equipo de la AFP. Repite en cada casa el mismo discurso: es una zona vulnerable, hay albergues disponibles, prestan el apoyo.
“Siempre me la pasé aquí en los huracanes y nunca me pasó nada. Confío en Dios”, le responde Salvador Palma. “Aquí me siento más seguro con mi familia”, indica luego, siete personas viven en esa casa.
Asegura que reforzó su edificación. “La amarré”. Todos quedan en silencio.
Pero parece poco al lado de la fuerza de Polo, que tocará tierra como huracán categoría 3 de 5 en la escala Saffir Simpson, con vientos sostenidos de 185 km/h.
El ojo del ciclón pasará más al norte, pero aún así se prevén vientos huracanados en esta zona y un riesgo altísimo de inundaciones.
En su camino, la Marina se topa con cables, señales y árboles caídos. Anticipan daños.
Fuente: AFP.
