En la tercera semana de audiencia, en el día número 11 del juicio, les tocó hablar a los jóvenes rugbistas que quedaron exentos de culpa a las pocas semanas del homicidio, al determinarse que no tuvieron participación.
Uno de ellos, Juan Pedro Guarino, se mostró muy afectado cuando los peritos le mostraban el video para solicitarle aclaraciones y detalles de aquel día.
“Quiero que ellos se hagan cargo de lo que hicieron, para mí la verdadera justicia sería que Fernando vuelva y eso no va a ser posible”, expresó Guarino al salir del Tribunal de Dolores, que fue a un segundo cuarto intermedio, luego de haber iniciado con dos horas de retraso.
Durante su declaración ante los jueces, recordó que Máximo Thomsen era su amigo. Con él jugaba al rugby y compartía juntadas. Respecto a Cinalli, contó que era su compañero de colegio.
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“Salgo y veo a mi izquierda que Luciano Pertossi se estaba peleando con otro chico, que no sé quién era. Viene Ciro Pertossi y escucho gritos, luego se levantan y se van. No lo podía creer, veo a Thomsen y a un chico tirado en el piso. Me enojé muchísimo”, relató Guarino.
Posteriormente el juicio fue a un nuevo cuarto intermedio.También prestarán declaración las madres de Máximo Thomsen y de Blas Cinalli. Además, hablará Tomás Colazo, conocido como el rugbista número 11, quien nunca estuvo detenido, pero fue investigado en los primeros días, ya que aparece en la foto que se tomaron los asesinos después de la golpiza fatal.
“Espero que la familia pueda encontrar paz”, dijo Guarino, quien antes de salir de la sala, dio sus condolencias a los padres de Fernando y les entregó una carta cuyo contenido hasta ahora se desconoce.
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