El comandante de la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP), general Julio Fullaondo, confirmó al canal GEN que, desde la puesta en marcha de los nuevos medios operativos y los radares tácticos, las incursiones ilegales en el espacio aéreo disminuyeron prácticamente en un 100%.
Explicó que la estrategia de soberanía aérea se sostiene en tres ejes fundamentales. La primera es la adecuación del marco legal a través de la Ley 6980. La segunda es el fortalecimiento de las capacidades operativas, que incluye la adquisición de aviones Super Tucano, radares y la capacitación del personal. Y la tercera es la firma de convenios de cooperación internacional. A esto se suma la vigencia del decreto “Cielo Guaraní Soberano”, que articula el trabajo conjunto entre diversas instituciones del Estado para interceptar trazas no identificadas.
El general Fullaondo destacó que el combate al crimen organizado no puede ser abordado de forma aislada por una sola entidad. En ese sentido, Paraguay ratificó acuerdos bilaterales con Argentina, Brasil y Bolivia, y además lideró una iniciativa de alcance continental.
Durante la última reunión de comandantes de Fuerzas Aéreas de América desarrollada en República Dominicana, se firmó un memorando de entendimiento a propuesta de Paraguay entre los 23 países miembros del Sistema de Cooperación entre las Fuerzas Aéreas Americanas (SICOFAA) para interconectar los centros de control e intercambiar información de inteligencia en tiempo real sobre el tráfico aéreo irregular.
“Desde noviembre del año pasado, cuando empezamos a operar de manera coordinada con los nuevos medios y los radares tácticos reparados en Israel, se produjeron varias detecciones que fueron de público conocimiento. Hoy tenemos información de inteligencia de que los grupos criminales están buscando otras alternativas para mover su mercadería porque saben que la Fuerza Aérea y las instituciones del Estado están presentes en el espacio aéreo nacional”, afirmó el comandante.
Al ser consultado sobre el porcentaje de efectividad del sistema desplegado, el titular de la FAP destacó que hubo una drástica caída en el ingreso de narcoavionetas. Gracias a la cobertura combinada entre patrullajes aéreos permanentes y los radares tácticos reubicados estratégicamente en distintos puntos del territorio nacional, la detección de vuelos dedicados al tráfico ilegal cayó a niveles mínimos.
El general Fullaondo subrayó que el costo de no invertir en la protección del espacio aéreo se traduce en un severo daño social debido a las secuelas que genera el narcotráfico y la adicción a las drogas en miles de familias paraguayas.
“No se dimensiona el impacto que el narcotráfico genera en la sociedad hasta que le toca a un familiar o a un amigo. El Gobierno Nacional está invirtiendo para lograr resultados concretos que permitan el desarrollo de la nación en un ambiente seguro y soberano”, resaltó el jefe militar.
