A diferencia de otras iniciativas parlamentarias, estas propuestas surgen directamente del Poder Ejecutivo y apuntan a la revisión de incentivos tributarios específicos.
El titular de la DNIT enfatizó que la política del Gobierno no pasa por incrementar las tasas impositivas generales, sino por “depurar” o eliminar exoneraciones fiscales que ya han cumplido su ciclo o que generan distorsiones en el sistema.
Los dos ejes centrales que el Ejecutivo prevé remitir al Congreso Nacional son:
1-Eliminación de exoneración a autos eléctricos: Se planteará la derogación de las exenciones tributarias vigentes para la importación y comercialización de vehículos eléctricos. Según los análisis técnicos, el sector ya cuenta con mayor madurez de mercado, por lo que se buscará reincorporar el pago de tributos correspondientes a este rubro.
2-Control de reservas facultativas empresariales: La segunda medida busca regular la acumulación indeterminada de utilidades bajo el concepto de “reservas facultativas” en grandes empresas. La intención es evitar que el diferimiento recurrente de la distribución de ganancias postergue de forma indefinida el pago del Impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU).
Con ambas reformas, el Fisco busca captar recursos significativos para financiar el gasto público en áreas prioritarias. Orué adelantó que la propuesta referida a las reservas facultativas representa el mayor potencial de ingresos, mientras que la eliminación del beneficio a los autos eléctricos aportará un flujo complementario a la recaudación nacional.
Ambos textos se encuentran en su fase final de redacción técnica y serán remitidos formalmente al Poder Legislativo para su posterior tratamiento.
