El cometido principal del encuentro internacional en la capital boliviana consistió en finiquitar la aprobación del trazado comprendido entre el Hito X “12 de Junio” y el Hito XI “Confluencia de los ríos Negro u Otuquis y Paraguay”, punto estratégico donde convergen los límites de Paraguay, Bolivia y Brasil.

Con esta oficialización, la totalidad de la frontera común se encuentra plenamente aprobada y registrada, consolidando la paz, la buena vecindad y la seguridad jurídica territorial de ambos países.

La delimitación abarca una extensión aproximada de 742 kilómetros, divididos en 704 kilómetros de frontera terrestre y 38 kilómetros de frontera fluvial. Este diseño limítrofe fue organizado a lo largo de once vértices principales, iniciando en el Hito I “Esmeralda”, en el trifinio con Argentina, hasta culminar en el Hito XI, en el trifinio con el territorio brasileño.

Este logro técnico y diplomático representa la conclusión del proceso iniciado con la firma del Tratado de Paz, Amistad y Límites del 21 de julio de 1938 y el consecuente Laudo Arbitral de ese mismo año.

Desde el inicio formal de las labores el 16 de diciembre de 1938, sucesivas generaciones de delegados, geodestas, astrónomos, topógrafos y personal técnico de ambas naciones trabajaron arduamente en geografías complejas y de difícil acceso para fijar las coordenadas precisas, erigir los hitos y trazar las picadas internacionales.

Con la finalización de estas tareas, Paraguay y Bolivia se convierten en los únicos países de Sudamérica con sus fronteras internacionales totalmente demarcadas y amojonadas.

La Cancillería destacó que este acontecimiento, además de ser una realización técnica fundamental, honra los compromisos asumidos hace casi un siglo y demuestra que las fronteras sostenibles se construyen a través del diálogo, la cooperación técnica y la voluntad política compartida.