El Ing. Crispín Ferreira, vocero técnico de la institución, detalló a la radio Tribu 650 AM que los controles se llevan a cabo de manera intensiva mediante cuadrillas tercerizadas. El profesional reveló que las sanciones y multas aplicadas únicamente por la alteración o “puenteo” de medidores ya alcanzaron cifras multimillonarias.

Ferreira confirmó que existe una cantidad considerable de clientes que, contando con un equipo de medición regular, recurren al “puenteo” para evitar el registro real del consumo.

Solo durante el periodo 2025, la ANDE facturó alrededor de G. 2.000 millones en concepto de multas aplicadas exclusivamente a usuarios que incurrieron en derivaciones y trampas en sus medidores.

En el caso de las conexiones irregulares de menor porte —como viviendas precarias—, al no generar un impacto directo o inmediato en la carga de los transformadores, la detección requiere de inspecciones físicas in situ por parte de los fiscalizadores.

“Tenemos cuadrillas tercerizadas desplegadas para realizar cortes masivos y forzar a que la gente se regularice. Encontramos con frecuencia personas que tienen medidor, pero de igual manera hacen trampa. Quien no tiene medidor o deriva la línea está robando energía y debe asumir las consecuencias”, enfatizó el ingeniero.

Desde la ANDE reiteraron que los procedimientos seguirán ejecutándose de forma sorpresiva en todo el territorio nacional. Además del corte inmediato del suministro no contabilizado, los responsables se exponen a sanciones administrativas con multas retroactivas y a los procesos penales por el delito de sustracción ilegítima de energía eléctrica.