El director nacional del INE, Iván Ojeda, explicó a radio Monumental la magnitud de esta cifra al contrastarla con el comportamiento histórico del país. “En los años 50 nuestras abuelas tenían en promedio 7 hijos. Esa cifra se redujo hasta llegar hoy a 1,9. Esto implica que ya estamos por debajo de la tasa de recambio, la cual exige un promedio de 2 para sostener la estructura poblacional, considerando que entre dos nacimientos uno posiblemente sea mujer, motor de la fecundidad”, dijo.

El titular del organismo estadístico atribuyó la caída de la natalidad a un cambio en las aspiraciones de la población femenina. Actualmente, las mujeres optan por postergar la maternidad o no tener hijos debido a un mayor acceso a la educación, mejores métodos de planificación y la búsqueda de realización personal, concentrándose la mayor cantidad de nacimientos en la franja de 25 a 29 años.

Asimismo, Ojeda detalló que mientras la natalidad cae, la expectativa de vida subió de 60 años en la década de 1960 a 65 años en la actualidad. El promedio de fallecimientos ronda los 36.000 anuales —con un pico de casi 60.000 durante la pandemia—.

En los últimos 25 años, más de 700.000 paraguayos emigraron, teniendo como principales destinos a España, Argentina, Brasil y Estados Unidos.

A pesar del menor ritmo de crecimiento, más del 66 % de la población paraguaya se encuentra en edad productiva. Esto plantea el reto de incorporar a los adultos mayores de 65 a 70 años que llegan en condiciones de seguir aportando al mercado laboral.

Frente a un escenario caracterizado por una menor natalidad y una mayor expectativa de vida, el titular del INE instó a replantear con urgencia las políticas estatales de mediano y largo plazo. Ojeda advirtió que será clave revisar la sostenibilidad de la tasa de sustitución y los beneficios jubilatorios para garantizar la cobertura del sistema de pensiones en el futuro.