Las reiteradas quejas de los pobladores de Puerto Trinidad, en Nueva Alborada (Itapúa), fueron clave para poner fin a un activo punto de venta de drogas. Cansados de los jóvenes que acudían a la zona para abastecerse principalmente de crack, los vecinos alertaron a las autoridades sobre lo que ocurría en una vivienda del barrio.

Con esta información, agentes de la Oficina Regional de Encarnación de la SENAD organizaron un allanamiento en el inmueble señalado. Allí lograron detener a Ernesto Zacarías Armoa, de 53 años, apuntado como el principal responsable de la comercialización de las sustancias.

Puede interesar: Festín de millones: obras fantasma, nepotismo y sobrecostos hunden a cuatro municipios

El procedimiento no estuvo exento de tensión. Al percatarse de la inminente llegada de los intervinientes, el hombre intentó deshacerse rápidamente de la evidencia, arrojando varias dosis de crack en el interior del predio.

Pese a la maniobra, los antidrogas lograron recuperar e incautar 11 dosis de la sustancia, que ya forman parte de las pruebas en su contra.

El operativo contó con la intervención directa del Ministerio Público, bajo la dirección del fiscal Enrique Fornerón, quien ahora encabeza las diligencias investigativas para procesar al detenido por microtráfico.