Actualmente, las labores en el predio se concentran en la colocación de pilotes y la edificación de cabezales para la estructura principal.
De forma paralela, tras el traslado de los servicios correspondientes, se puso en marcha la demolición del antiguo albergue. En el lugar ya se encuentra montado el obrador general, el cual cuenta con una planta de hormigón propia destinada a agilizar los procesos constructivos.
El diseño del complejo prevé albergar más de 1.000 camas en total, con un bloque principal de internación de 690 plazas, además de salas individuales para aislamientos y sectores de terapia intensiva destinados a adultos, niños y neonatos.
La infraestructura incorporará 30 quirófanos, 70 consultorios ambulatorios y de urgencia, un centro obstétrico, banco de sangre, quimioterapia y un área integral de diagnóstico por imágenes.
El edificio contará con una estructura de hormigón armado y prefabricado, complementada con equipamiento tecnológico como correo neumático para insumos, sistema IT médico integrado, planta de tratamiento de efluentes y helipuerto para emergencias.
Con el arranque de estos trabajos, el proyecto busca saldar una deuda histórica en materia de infraestructura pública y ampliar significativamente la cobertura médica especializada en el país.
