El reporte revela una sobrecarga masiva en las líneas operativas, donde 4.111 comunicaciones resultaron ser llamadas no urgentes, bromas o descuidos.

Entre las principales causas de este colapso destacan más de 3.300 llamadas en las que el usuario cortó de inmediato, permaneció en silencio o activó el teléfono por accidente, sumadas a 265 casos de niños jugando con los dispositivos y decenas de consultas informativas o errores de marcación.

A pesar del alto volumen de comunicaciones inconsecuentes, los efectivos policiales lograron canalizar 1.020 emergencias reales

El principal motivo de despliegue fue la polución sonora con 222 intervenciones, seguida muy de cerca por hechos de violencia intrafamiliar con 152 denuncias y perturbación de la paz pública con 111 casos, mientras que los accidentes de tránsito sumaron 171 reportes entre daños materiales y personas víctimas.