La vocera de los padres, Andrea Vega, explicó a radio Ñanduti que la problemática afecta directamente a unos 600 alumnos del turno mañana y cerca de 400 del turno tarde, quienes llevan más de cuatro meses sin una autoridad máxima en el establecimiento.
Según denunció, el anterior director firmó resoluciones que derivaron en el traslado de cinco rubros docentes hacia una institución de San Lorenzo. Entre las materias afectadas se encuentran Danza y Educación Artística, además de cargos administrativos clave del turno mañana y tarde.
Esta acefalía en la dirección mantiene paralizados los procesos burocráticos decisivos a pocos meses de finalizar el año lectivo. Al no contar con una firma autorizada en la dirección, los docentes no pueden cargar las calificaciones en el Registro Único del Estudiante (RUE). Esta situación pone en peligro la entrega oportuna de certificados y las ceremonias de colación de los alumnos de noveno grado, jardín, prejardín y preescolar.
Los padres señalaron que la vicedirectora actual, Karina Montero, es quien sostiene la gestión escolar, pero enfrenta trabas e internas en la supervisión zonal debido a constantes denuncias anónimas sin fundamento.
“Estamos a dos meses de terminar el año y no tenemos ninguna respuesta. Llegamos a todas las instancias, pero en la supervisión es donde se atajan nuestros documentos. Consideramos que esto ya es una persecución personal”, sostuvo Vega.
Como medida de fuerza, los padres impidieron el ingreso de los estudiantes a las aulas, permitiendo únicamente el acceso a los docentes. Aclararon que la medida no afectará la alimentación de los niños, ya que se dispuso que los tutores puedan retirar los insumos del almuerzo escolar para consumirlos en sus hogares, aplicando la misma modalidad de los días de lluvia.
La toma del colegio se mantendrá de forma indefinida hasta que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) emita la resolución para la devolución de los cinco rubros y la designación oficial del reemplazo en la dirección.
