En entrevista con la radio Universo 970/Nación Media, Rolando Martínez, vocero del sector de transporte escolar, dio a conocer los detalles de la audiencia mantenida con el presidente de Petropar, William Wilka.
El representante gremial confirmó que la entidad estatal prevé un reajuste en el costo de los combustibles, aunque hasta el momento no se precisó una fecha exacta para la aplicación del nuevo tarifario.
“Lamentablemente tuvimos una información de que sí se va a subir el combustible, lo que nosotros fuimos a manifestar es que se trate de mantener”, expresó.
Durante el encuentro, la comitiva expuso la difícil situación que atraviesan los prestadores de servicios de menor porte. Martínez precisó que el frente no aglutina a los camiones de gran porte ni a las empresas del transporte público de pasajeros, sino a sectores atomizados, pero dependientes de la movilidad diaria: transportistas escolares, grueros, ladrilleros, tumberos, motobol, choferes de plataformas y fleteros de primera necesidad.
El objetivo planteado por los trabajadores es reflotar herramientas de asistencia implementadas en contingencias pasadas, tales como el uso de la “tarjeta flota” para acceder a descuentos por volumen en puntos estratégicos.
El gremialista enfatizó que el incremento de los carburantes desencadenará un efecto dominó que afectará la canasta básica y el costo de vida general. Se prevé que la mesa técnica vuelva a reunirse en el transcurso de la próxima semana.
“Bien sabemos que detrás de la alza de combustibles, todo después sube. Todo es lo que mueve el combustible”, agregó Martínez.
Respecto a la realidad de su rubro específico, el transporte escolar, Martínez detalló un marcado declive en la actividad a nivel nacional. Mientras que antes de la pandemia operaban aproximadamente 3.000 unidades, actualmente la cifra apenas supera las 2.000. El dirigente atribuyó esta reducción a la migración de choferes hacia otros rubros debido a la menor cantidad de alumnos contratantes