En el tramo final de la preparación logística para las comisiones electorales, el director de Procesos Electorales del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Carlos María Ljubetic, se refirió en entrevista con el canal GEN a los cuestionamientos promovidos desde el Congreso sobre el sistema de votación.
El funcionario puso un fuerte énfasis en la preocupación manifestada por los propios candidatos de la oposición ante la narrativa de desconfianza instalada por algunos referentes de su sector, así como en el valor del modelo paraguayo a nivel internacional.
Ljubetic reveló que el principal reclamo por los discursos que desacreditan el proceso informático proviene de los propios postulantes de los partidos de la oposición, quienes ven perjudicada su labor proselitista en las calles.
“Nosotros no lo decimos por iniciativa propia; son los propios candidatos de la oposición quienes nos llaman a pedirnos: ‘Por favor, aclaren esto, porque lo único que hace es desalentar a nuestra gente’. Nos plantean la dificultad de convencer a los ciudadanos para que salgan a votar cuando un líder de su propio sector sale a decir que ‘ya está todo arreglado’”, reveló el director del TSJE.
Frente a los intentos de desacreditar las urnas electrónicas y el conteo preliminar, el director de la Justicia Electoral recordó que el sistema paraguayo es ampliamente reconocido fuera de las fronteras por su rapidez, transparencia y solidez técnica.
Explicó que misiones extranjeras y delegaciones de distintos países vendrán para observar el funcionamiento de las máquinas de votación y el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
Además de eso, los técnicos del TSJE realizan capacitación y asesoramiento en varios países de América Central para replicar el modelo del TREP paraguayo.
Mientras que en otros países de la región la difusión de resultados oficiales puede demorar entre un mes y un mes y medio, nuestro esquema permite conocer la tendencia definitiva en aproximadamente tres horas.
Por último, Ljubetic recalcó que las aclaraciones vertidas responden a una postura institucional para blindar la legitimidad democrática del país.
“Pueden desacreditarnos a nosotros personalmente si les gusta, pero no desacrediten el proceso, porque el proceso electoral de Paraguay está considerado internacionalmente como una práctica a copiar. Si nosotros nos encargamos de destruir lo bueno que tenemos, el futuro se va a enturbiar en lugar de mejorar”, planteó.
