Impulsado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el puente constituye un componente clave del Corredor Bioceánico Vial, iniciativa que conectará los puertos del océano Atlántico, en Brasil, con los del océano Pacífico, en Chile.
Las estaciones serán instaladas en la parte superior de cada torre y medirán la temperatura ambiental, la lluvia acumulada, además de la velocidad y dirección del viento, generando un registro permanente de las condiciones meteorológicas en el lugar.
La Ing. Julliana Duarte, directiva del Consorcio JYI, responsable de la fiscalización de las obras, explicó que los equipos no fueron concebidos específicamente para realizar predicciones meteorológicas, sino para registrar los fenómenos que se produzcan y aportar información al seguimiento de la estructura.
“Estos equipos no están pensados tanto para anticipar situaciones de riesgo, sino para registrar los fenómenos que se produzcan, como lluvias, vientos o variaciones de temperatura”, señaló Duarte.
Monitoreo y análisis de datos
Uno de los principales aportes del sistema será la posibilidad de relacionar los registros meteorológicos con las mediciones obtenidas por otros sensores instalados en el puente, entre ellos sensores de fuerza en los tirantes, acelerómetros y extensómetros.
La combinación de estos datos permitirá a los ingenieros responsables del mantenimiento analizar la respuesta de la estructura ante determinadas condiciones ambientales y comprobar que su comportamiento se mantenga dentro de los parámetros previstos.
“Al correlacionar las lecturas de las estaciones con las de los demás sensores, los encargados del mantenimiento podrán verificar que el comportamiento del puente se ajuste a lo esperado”, explicó Duarte.
Entre las variables de mayor relevancia para la seguridad se encuentran la temperatura y la velocidad del viento, cuyos registros podrán contribuir a identificar condiciones fuera de lo habitual o situaciones que requieran una atención especial.
Registro climático y posibles alertas
Aunque las estaciones no formarán inicialmente parte de un sistema de alerta temprana, la tecnología instalada permitirá incorporar esta función posteriormente. De acuerdo con Duarte, el sistema podría programarse para emitir una alarma cuando la velocidad del viento supere niveles considerados críticos para la circulación vehicular.
Además del monitoreo diario, los equipos generarán un registro histórico de las condiciones climáticas en la zona del puente. Esta información quedará a disposición del MOPC, institución responsable de la operación y el mantenimiento de la infraestructura.
En un escenario de creciente variabilidad climática, disponer de datos continuos obtenidos directamente en el lugar permitirá conocer con mayor precisión las condiciones ambientales y analizar su relación con el comportamiento de una infraestructura estratégica para la conexión vial entre Paraguay y Brasil.
