En charla con el canal GEN, la ministra se refirió a la grave denuncia presentada por las estudiantes sobre la existencia de sitios web y grupos en plataformas de mensajería donde se compartía contenido íntimo no consentido de alumnas, profesoras y funcionarias, incluyendo material manipulado con inteligencia artificial (deepfakes).

Ante la gravedad del hecho, la titular de la cartera hizo un enfático llamado a no difundir las imágenes ni los chats filtrados para evitar la revictimización de las afectadas y no entorpecer las investigaciones en curso.

La ministra aclaró que la recomendación de preservar la privacidad es clave en este tipo de vulneraciones digitales.

“Pedimos no difundir las imágenes ni filtrar datos para evitar la revictimización de las personas afectadas y no entorpecer los procesos. Todo lo que ocurre en el mundo real se maximiza en el entorno digital; estamos ante hechos que ameritan una investigación profunda para deslindar responsabilidades por estas difusiones no consentidas”, señaló Pomata.

Activación del protocolo y mesa interinstitucional

Frente a las denuncias surgidas inicialmente en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA-UNA) y extendidas a otros centros de estudiantes, la institución dispuso la atención inmediata a través del protocolo multidisciplinario.

Un equipo compuesto por abogadas, psicólogas y trabajadoras sociales se puso a disposición de las universitarias para brindar orientación legal y contención emocional.

El Ministerio de la Mujer participará en una mesa interinstitucional convocada por el Rectorado de la UNA y la Federación de Estudiantes de la UNA (FEUNA), con presencia de la Fiscalía Adjunta y la Unidad Especializada en Delitos Informáticos de la Policía Nacional.

Se dará seguimiento técnico para definir bajo qué figuras o hechos punibles se encuadrarán las denuncias, considerando elementos de violencia de género, ciberdelitos y amedrentamiento en plataformas digitales.

Indagatorias preliminares e investigación sobre autores

La ministra explicó que el proceso se encuentra en etapa preliminar, dado que el Ministerio de la Mujer no actúa como canal receptor de denuncias penales formalizadas, aunque sí mantiene comunicación directa con representantes de los centros estudiantiles.

Respecto a la presunta participación de compañeros de aula o miembros de la comunidad académica en la administración de las plataformas y en los mensajes donde se arengaba sobre características físicas de las víctimas, la autoridad fue cauta.

“Hay mensajes donde las afectadas mencionan identificar a presuntos compañeros, pero todo esto debe ser investigado formalmente. No quisiéramos asumir ni presumir antes de que las autoridades competentes realicen los peritajes correspondientes”, dijo la secretaria de Estado.

En paralelo, la comunidad universitaria convocó a reuniones en el campus para coordinar acciones, al tiempo que la facultad habilitó un canal formal para canalizar los reclamos de las víctimas.