El 23 de septiembre de 1866, el campamento paraguayo continuaba celebrando el triunfo en las trincheras de Curupayty. Sin embargo, el Mariscal Francisco Solano López tomó la victoria con mucha cautela.
Según Fabián Chamorro, esta mesura respondió a una realidad táctica: Paraguay carecía de los recursos y del material humano necesarios para ejecutar una ofensiva y explotar a su favor el desastre enemigo.
La historia resalta la estrategia de José Eduvigis Díaz, pero la victoria defensiva combinó múltiples factores. Ingenieros militares europeos al servicio del ejército nacional diseñaron originalmente las trincheras. Luego, Díaz sumó trampas adicionales para entorpecer el avance aliado. Estas defensas resultaron letales gracias a las intensas lluvias de los días previos, que transformaron el terreno en un obstáculo infranqueable para la progresión de la infantería.
Del lado de la Triple Alianza, el resultado desencadenó una crisis profunda. Las enormes pérdidas, principalmente en las filas del ejército argentino, provocaron recriminaciones entre los comandantes y paralizaron las operaciones militares entre septiembre y julio del año siguiente.
Bartolomé Mitre abandonó el frente para retornar a Argentina, y posteriormente, el brasileño Marqués de Caxias asumió la conducción general. Los aliados necesitaron este freno de diez meses para reorganizar sus tropas, replantear cómo vulnerar la defensa paraguaya y solicitar mayor tecnología para sus buques.
A 160 años, el relato de Curupayty arrastra varios mitos. Chamorro advierte que las cifras de bajas enemigas sufrieron grandes exageraciones. Aunque la derrota aliada fue catastrófica, la afirmación de que se aniquiló a la mitad de su ejército es falsa, considerando que en los registros militares el término “baja” agrupa a muertos, heridos y desaparecidos.
Finalmente, el investigador aclara que la ventaja natural del atrincheramiento no resta mérito a la victoria paraguaya, pero desmiente que este enfrentamiento se estudie en academias del exterior; ese reconocimiento internacional está reservado para las tácticas de la Guerra del Chaco, consideradas operaciones de guerra moderna.
