El entendimiento sellado por los jefes de Estado da continuidad al proceso de reactivación iniciado a fines de 2025 y consolidado a mediados de este año por los cancilleres del grupo.
La estrategia apunta a adecuar la alianza a la coyuntura global, dinamizando áreas clave como la gestión de la Hidrovía Paraguay–Paraná, el transporte multimodal y las inversiones estratégicas para los tres países.
En materia logística y energética, el acuerdo prioriza consolidar la eficiencia de los puertos regionales y optimizar los órganos de gobernanza de la red fluvial. Además, contempla esquemas de cooperación para garantizar la seguridad energética, la infraestructura para el abastecimiento de hidrocarburos y la negociación de convenios de cielos abiertos.
La nueva etapa del bloque incorpora activamente al sector productivo a través de la reactivación de URUPABOL Empresarial, un espacio diseñado para articular proyectos entre agencias de inversión, empresas públicas y el sector privado.
En paralelo, los tres gobiernos acordaron intensificar la cooperación policial, el intercambio de inteligencia y el control fronterizo frente a la delincuencia organizada, además de avanzar hacia la digitalización de trámites migratorios.
Las cancillerías de los tres países quedaron a cargo de monitorear los avances de los compromisos adoptados. Se prevé que los mandatarios vuelvan a reunirse durante el transcurso de este semestre para supervisar la ejecución de las acciones acordadas.
