La fiscala a cargo del caso, Norma Salinas, centra las diligencias en la hipótesis de un crimen de índole personal o feminicidio, tras confirmarse el hallazgo sin vida de un sujeto en la localidad de Piribebuy que se habría autoeliminado. Según los indicios iniciales, esta persona habría estado compartiendo de forma muy cercana con las mujeres horas antes del suceso.
La fiscal relató a la radio Universo 970/Nación Media que el hecho se registró entre las 5:30 y las 6:00 de la mañana, momento en que vecinos de la zona del cementerio escucharon al menos cinco disparos. Ambas víctimas, Rebeca Martínez y Carolina Aguilar, se desplazaban a bordo de una motocicleta cuando fueron interceptadas.
Un video de circuito cerrado muestra cómo una camioneta les cerró repentinamente el paso, provocando que cayeran al suelo antes de ser agredidas.
La fiscal descartó vínculos con el narcotráfico, hecho que se especuló inicialmente con los antecedentes de Rebeca Martínez, quien actualmente se desempeñaba como fisioterapeuta.
“Eso fue hace 10 años. Ella estaba teniendo un trabajo como fisioterapeuta, trabajaba muy bien, estaba dentro del círculo de la legalidad”, expresó Salinas.
Su cuerpo presentaba heridas de arma de fuego y lesiones profundas producidas por un objeto cortante. Los detalles sobre la cantidad exacta de impactos y la causa del deceso se precisarían tras la autopsia correspondiente a cargo del médico forense, el Dr. Pablo Lemir.
La representación fiscal analiza si el detonante del ataque pudo haberse originado durante un altercado ocurrido previamente en una fiesta o jineteada a la que asistieron.
Entretanto, Carolina Aguilar se debate entre la vida y la muerte en el Hospital del Trauma. La mujer se encuentra intubada, en estado de coma y bajo pronóstico sumamente reservado tras recibir un impacto de bala a la altura de la mandíbula que le causó severas lesiones en la zona craneal.
