Durante un análisis del sistema electoral, el experto remarcó a la radio 730 AM que la aplicación de multas tiene un objetivo de participación más que de recaudación.
“La idea de la multa no es recaudar, es incentivar a la gente a la participación. Pero si la no participación no tiene ninguna consecuencia, ni jurídica ni económica, ¿dónde está la motivación para ir a votar?”, sentenció Ljubetic.
El entrevistado contrapuso la pasividad del sistema paraguayo con lo que ocurre en otros países de la región, donde el incumplimiento del deber cívico acarrea severas restricciones administrativas.
Por ejemplo, en Perú la falta de emisión del voto deriva en la inhabilitación del documento de identidad, lo que en la práctica representa una verdadera “muerte civil” para los ciudadanos. En Uruguay quienes no justifican su inasistencia a las urnas enfrentan trabas directas para gestionar pasaportes, ingresar a instituciones públicas o realizar trámites académicos universitarios.
A favor del voto voluntario
Sin embargo, el especialista consideró que la asistencia a las urnas no debe responder a amenazas estatales sino al incentivo que generan las propuestas políticas.
Para Ljubetic, obligar a la ciudadanía no resuelve el desinterés hacia las candidaturas ni mejora la calidad democrática.
“Filosóficamente soy defensor del voto voluntario. Yo no creo que nadie deba ser obligado a votar, porque tengo una frase que repito desde hace muchos años: cuando el voto es obligatorio, deciden los indecisos”, dijo.
