En conversación con la radio Universo 970/Nación Media, el titular de la cartera de seguridad señaló que la atención está enfocada principalmente a aquellos distritos donde la rispidez política o la posibilidad de resultados muy ajustados podrían caldear los ánimos de la dirigencia local.
El ministro indicó que su presencia física constante en el este del país forma parte de ese monitoreo cercano, enfocado en municipios emblemáticos como Ciudad del Este y Presidente Franco, además de otros puntos focalizados en el interior como Tabapí, Raúl Peña y Santaní.
A esta lista se suman varias localidades del Departamento Central como San Antonio, Ñemby e Ypané, donde la disputa por el poder municipal entre las administraciones vigentes y la oposición genera una fuerte rivalidad política.
Riera sostuvo que en estos “puntos calientes” el mayor riesgo reside en la resistencia de ciertos sectores a aceptar un eventual cambio de signo partidario tras varios años de hegemonía, o en el desborde derivado de cómputos sumamente estrechos.
El ministro justificó la articulación directa de un equipo especial entre la Fiscalía, la Justicia Electoral y la Policía para desactivar en tiempo real cualquier incidentes en los locales de votación o durante la custodia de los maletines.
Riera reiteró que la meta principal del monitoreo es mantener el orden en las 263 municipalidades del país. Aseguró que la madurez de la ciudadanía y la solidez institucional del sistema electoral garantizan que la jornada se desarrolle sin sobresaltos y que los resultados expresados en las urnas sean respetados sin cuestionamientos.