La investigación de la Policía Nacional y la Fiscalía permitió individualizar el trasfondo del brutal suceso y el historial de dos prófugos con pesado frondoso prontuario.

JUNIOR RAMÓN DELVALLE

Uno de los principales imputados es Junior Ramón Delvalle Almeida, de 30 años, conocido como “El Barbero de Caacupé” o “El Polaco”, a quien la Fiscalía ubica como el presunto autor moral del crimen y encargado de impartir las instrucciones para perpetrar el homicidio.

Delvalle Almeida arrastra antecedentes como supuesto pirata del asfalto y cuenta con una condena previa de cinco años de prisión por robo agravado impuesta en el año 2018.

Actualmente, sobre el “Barbero de Caacupé” pesa una orden de captura pendiente desde el 2024, expediente en el cual fue identificado por los peritos policiales como presunto integrante de la banda criminal que intentó asaltar un camión transportador de caudales en la ciudad de Asunción.

ÉDGAR CLODOMIRO RODRÍGUEZ

El segundo imputado es Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo, de 28 años, señalado por los investigadores como uno de los autores materiales del ataque a tiros.

Rodríguez Merlo es un escurridizo delincuente especializado en el robo de vehículos de alta gama a nivel nacional e internacional, para lo cual empleaba inhibidores de señal y dispositivos electrónicos de avanzada tecnología como el “flipper”.

Sobre Rodríguez Merlo pesaban ya ocho órdenes de captura vigentes por hurto agravado y reducción, todas vinculadas al robo y comercialización de automóviles. A pesar de haber sido aprehendido en junio de 2025 en Ciudad del Este, logró eludir el accionar de la justicia utilizando una cédula de identidad falsa a nombre de Lucas Benjamín Torales Quiñónez.

Durante la noche de la tragedia, el imputado vestía una remera roja y pasó gran parte del evento bailando con las mujeres atacadas, manteniéndose casi toda la fiesta al lado de Rebeca Martínez, quien horas después falleció tras recibir dos impactos de bala.

¿QUÉ PASÓ EN LA JINETEADA?

De acuerdo con el rastreo de cámaras de seguridad y testimonios recabados, Junior Delvalle llegó al recinto de la jineteada acompañado por Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo y un tercer sujeto aún no identificado, quien llevaba puesta una remera de mangas cortas color rosado, pantalón claro, quepis azul y calzados oscuros con plantilla blanca.

La reconstrucción de los hechos señala que la pelea se desató cuando Aníbal Javier Guanes López, expareja de Rebeca Martínez, empujó molesto al ver a la víctima bailando con dicho grupo, lo que desencadenó un altercado físico con el sujeto de la remera rosada.

Posteriormente a la riña, la víctima fatal y su amiga Carolina abandonaron el predio en una motocicleta junto a un primo de Rebeca.

Por su parte, los dos imputados, acompañados por el hombre del quepis azul que sigue sin ser identificado, abordaron una camioneta Kia Sportage color gris para retirarse del sitio.

Estos tres hombres serían los autores del brutal ataque a ambas mujeres, quienes fueron interceptadas cuando se desplazaban en su motocicleta por una camioneta Fortuner Blanca, en la cual aparentemente se movilizaban los sospechosos.

Las autoridades continúan recabando más información y pistas que ayuden a dar con los responsables e identificar el trasfondo detrás del crimen.