Transcurría la tarde del jueves 2 de octubre cuando se reportaba la información de un aparente hecho de sicariato en inmediaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), en el barrio Trinidad de la capital.

Lo que empezó como una presunción acabó confirmándose minutos después, luego de constatarse que un hombre había sido asesinado a balazos dentro de su camioneta. La víctima era el teniente coronel Guillermo Alicio Moral Centurión.

Antecedentes: Sicariato frente a Derecho UNA: matan a militar denunciante de Belotto y “Tío Rico”

Dos sicarios que se desplazaban a bordo de una motocicleta segaron la vida del militar de un disparo en el pecho, poco antes de que el mismo ingresara al recinto universitario, donde debía asistir a clases de la carrera de Derecho.

La posterior investigación impulsada por la Policía Nacional y el Ministerio Público permitió determinar la identidad de los supuestos autores del crimen: Rogelio Lemuel Díaz Brítez, de 18 años, y Alexander Abrahán Rojas Duarte, de 16 años.

El hecho conmocionó tanto al ámbito castrense como a la sociedad en general, considerando la gravedad del caso y el sector donde ocurrió el asesinato de este uniformado, antes de su muerte se desempeñaba como ayudante general del presidente de la Suprema Corte de Justicia Militar.

Leé también: Otorgan ascenso póstumo al militar asesinado frente a la UNA

Durante su etapa como director de la cárcel militar de Viñas Cue, Moral había denunciado un intento de soborno con el propósito de facilitar un teléfono celular a Miguel Ángel Insfrán Galeano, alias “Tío Rico”. Por aquel caso fueron procesados el coronel Luis María Belotto y su esposa, Ada Lidia Ale de Belotto.

En el marco del crimen de Guillermo Moral, se concretó la detención de varios sospechosos, entre ellos Carlos Antonio Báez Guillén, alias “Lulú”, sindicado como el nexo entre los autores intelectuales y los sicarios; su tío Jorge Guillén Bogado; apuntado como uno de los principales financistas; junto con Ángel David González Guillén y Luis Fernando Guillén Martínez, alias “Nando”, entre otros.

A un año del atentado, el caso aún sigue sin cerrarse por completo, dejando importantes interrogantes sin respuesta, ya que no existe certeza plena sobre quién fue el autor intelectual, así como el trasfondo del crimen. Existen sospechas de que la denuncia contra Belotto y su fallido intento de facilitar un celular a “Tío Rico” puedan tener alguna vinculación.