Según el relato de su madre, Wilfrida Valdez Dávalos, quien se desempeña como cocinera en el establecimiento rural, su hijo se acercó para entregarle un huevo e inmediatamente le avisó que regresaría al gallinero en busca de más.

Apenas 10 minutos más tarde, al percatarse del silencio, la mujer salió a buscarlo y comenzó a llamarlo por su nombre, pero no obtuvo ningún tipo de respuesta. El pequeño solía andar acompañado por un chanchito y una perra de pelaje parecido al de un dálmata.

Ante la falta de novedades, la madre inició el rastreo por sus propios medios y posteriormente dio aviso al capataz del establecimiento, quien se sumó a las tareas junto a los demás peones.

El personal desplegó un operativo de exploración por la propiedad y los campos circundantes empleando caballos, motocicletas y tractores, al tiempo que la Policía Nacional intervino para realizar los primeros procedimientos en la zona.

La familia insta a la ciudadanía a aportar de manera urgente cualquier información certera a las fuerzas de seguridad.