Imágenes y videos compartidos en redes sociales muestran la magnitud del fenómeno: piedras de hielo de gran tamaño, comparables al de una pelota de tenis, cayeron a gran velocidad en distintos sectores.
Patios y jardines quedaron completamente cubiertos de blanco en cuestión de minutos tras el paso de la tormenta.
En la avenida Eusebio Ayala, conductores que transitaban por la zona se vieron obligados a desviarse de emergencia para buscar refugio. Automovilistas ingresaron a estacionamientos de locales para resguardarse del impacto de los hielos.
Los destrozos principales se concentran en parabrisas rotos, techos abollados y estructuras dañadas por la fuerza y dimensión de los granizos, cumpliéndose el pronóstico meteorológico que anticipaba tiempo severo.
Ante la posibilidad de que el fenómeno o condiciones similares vuelvan a repetirse en las próximas horas, se recomienda a la ciudadanía tomar las precauciones necesarias.
Se insta a los vecinos a resguardar sus vehículos, asegurar objetos sensibles e informarse de manera constante sobre la evolución de las condiciones del tiempo.
