La nueva serie abarca las denominaciones de G. 2.000, G. 5.000, G. 10.000, G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000.

El presidente de la banca matriz, Carlos Carvallo Spalding, remarcó que los nuevos billetes buscan trascender su función financiera para convertirse en una expresión del patrimonio, la historia y la biodiversidad del país.
Para favorecer a las personas con discapacidad visual, los billetes contarán con longitudes variables manteniendo la misma anchura. La denominación de G. 100.000 será la de mayor tamaño, reduciéndose de manera escalonada hasta llegar al billete de G. 2.000, que será el más pequeño del cono monetario.
La denominación de G. 10.000 pasará a ser fabricada en sustrato de polímero (plástico), sumándose a los billetes de G. 2.000 y G. 5.000 que ya utilizan este material por su mayor durabilidad.
Se integran nuevos elementos de protección para combatir las falsificaciones, entre los que destacan la impresión en relieve, hilo de seguridad avanzado, marcas de agua adaptadas y tintas ópticamente variables.
Las composiciones gráficas combinan retratos de figuras históricas, paisajes naturales del Paraguay (como el Chaco Seco, el Pantanal y el Bosque Atlántico) y representación de la fauna y flora.
Desde la banca matriz aclararon que el lanzamiento de los nuevos diseños no implica el retiro inmediato del efectivo en circulación. Ambas familias de billetes circularán de manera simultánea y mantendrán su valor legal para cualquier transacción.
Los nuevos ejemplares comenzarán a llegar paulatinamente a las calles a partir de las próximas etapas de distribución programadas por el sistema financiero.






