Durante la jornada de las elecciones municipales celebradas el pasado 4 de octubre de 2026, la mayor parte de las incidencias observadas por la Misión de Expertos Electorales de la Organización de los Estados Americanos (OEA) estuvieron vinculadas al ejercicio del voto asistido.
Las principales dificultades reportadas por el equipo observador radicaron en las dudas sobre quiénes merecen esta ayuda y quiénes entran al cuarto oscuro como acompañantes.
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La legislación paraguaya establece que esta modalidad de sufragio es exclusiva para personas con discapacidad visual o con impedimentos en los miembros superiores que no puedan marcar el boletín por sí mismas. La normativa exige además que el acompañante sea una persona de confianza designada expresamente por el votante.
Con la intención de contener el uso excesivo o la inducción del voto advertidos en procesos electorales anteriores, el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) aprobó en julio de 2026 la Resolución N.º 148/2026. La norma dice que un ciudadano ayuda a un solo elector por jornada, salvo en casos de familiares directos. También exige la anotación de los datos del acompañante en el acta.
Sin embargo, la OEA observó que el reglamento carece de sanciones o consecuencias claras en caso de que el acompañante no sea registrado, dejando dudas sobre si el voto pierde validez o si debe impedirse la asistencia.
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El tema generó roces y peleas antes de la votación. El PLRA presentó una queja formal por miedo a posibles trampas. Días antes, la ANR avisó que acataría solamente la ley general y rechazó el nuevo reglamento del TSJE.
Durante los comicios, la Fiscalía anotó varias denuncias por avivadas con el voto asistido y violaciones al secreto del sufragio en distintos locales.
RECOMENDACIONES DEL ORGANISMO
Frente a estas situaciones, el organismo internacional remarcó que el voto asistido es una medida de carácter excepcional. La Misión enfatizó que el cumplimiento de la norma electoral debe aplicarse de manera rigurosa y no quedar sujeta a la voluntad o acuerdos de los partidos políticos.
Para corregir estas deficiencias en futuros comicios, la OEA recomendó poner en marcha campañas específicas de difusión y educación cívica dirigidas tanto a la ciudadanía como a las autoridades de mesa.
El objetivo es garantizar el conocimiento preciso de los procedimientos de voto accesible —incluidos el voto asistido, la Mesa Accesible Nº 1 y el programa Voto en Casa— para salvaguardar la integridad y el secreto del voto de todas las personas.