La activación de la alerta amarilla de Interpol busca coordinar esfuerzos transfronterizos de manera preventiva, mientras los peritos y agentes de inteligencia abren nuevas líneas de indagación para determinar qué ocurrió con el niño.
El oficial segundo Ramón Vera, jefe del Registro Nacional de Personas Desaparecidas, explicó que existen muchos elementos para sospechar que el niño no se extravió por sus propios medios, sino que pudo haber sido retirado del lugar por terceros.
“La búsqueda va para otro rumbo. La investigación tendría que tomar otro curso. No es factible pensar que Khael esté por la zona. Lo más probable es que haya sido llevado del lugar, es lo más lógico”, expresó Vera a la radio 1020 AM.
Según señaló el oficial Vera en coincidencia con el fiscal de la causa, una criatura de tan solo 3 años no posee la capacidad física para realizar desplazamientos a tan largas distancias por la geografía chaqueña.
El jefe policial relató que las características del territorio chaqueño hicieron que la logística inicial fuera muy compleja, considerando que las viviendas de los pobladores, el capataz y los peones se encuentran separadas por varios kilómetros.
Durante las primeras jornadas, los equipos de rescate desplegaron un operativo amplio para registrar las estancias y los establecimientos aledaños. Las tareas contaron con la cooperación activa de la comunidad indígena Ayoreo, además del uso de tecnología como drones agrícolas equipados con visión nocturna y aeronaves de la Fuerza Aérea.
