La paralización e irregularidad de las labores ejecutadas por las empresas contratistas Sánchez Construcciones y Covipa dejaron al descubierto las fallas de planificación que afectan directamente la calidad de vida de lo pobladores.
Según relataron los vecinos al canal GEN/Nación Media, los trabajos iniciaron aproximadamente el 20 de enero, sin embargo, el avance se detuvo en ciertos tramos, dejando excavaciones peligrosas de entre 6 y 7 metros de profundidad que amenazan la seguridad.
La acumulación de agua de lluvia y la falta de un sistema de desagüe eficiente generaron el colapso masivo de los pozos ciegos de las viviendas.
Los pobladores señalan que la intervención en las vías bloqueó las canaletas naturales que conducían el agua saliente del Abasto. Como resultado, los efluentes cloacales rebasan hacia las veredas y la carpeta asfáltica, generando malos olores, un entorno insalubre y la proliferación de mosquitos y sapos.
Una de las principales afectadas es Gladys, una vecina de la cuadra que tuvo que improvisar muros con bolsas de arena para proteger su hogar de las inundaciones. La vecina relató el calvario que vive cada vez que se registran lluvias y tormentas.
El deterioro de la infraestructura vial también paralizó la actividad económica y la movilidad del sector. Comerciantes y profesionales de la salud con consultorios en la zona afirman que los pacientes y clientes ya no pueden acceder debido a las zanjas y la profundidad de los pozos abiertos por la maquinaria.
Además, los residentes se ven obligados a estacionar sus automóviles a más de 100 metros de distancia, en garajes prestados por familiares, y trasladar sus pertenencias y mercaderías a pie en medio del agua acumulada
Los vecinos exigen una intervención urgente para culminar las excavaciones, restablecer el drenaje adecuado y garantizar la transitabilidad en el área antes del inicio de nuevas temporadas de tormentas.
