El aumento del caudal del río Paraná y las lluvias mantienen en alerta a las autoridades de Ayolas, donde comenzaron las evacuaciones preventivas de familias ribereñas. El operativo cuenta con apoyo de la Prefectura General Naval y la Armada Paraguaya.
El prefecto de la zona, capitán Carlos Velilla, explicó que la crecida ya afecta a barrios como San José Obrero, Lima y San Rafael. Además, las lluvias hacen crecer los humedales y dificultan el acceso terrestre, por lo que parte de los traslados se realiza por agua.
Preparan albergues para los afectados
Las estimaciones apuntan a que entre 700 y 900 familias, equivalentes a unas 2.800 a 3.600 personas, podrían verse afectadas por la inundación. La situación también podría extenderse a localidades como Corateí, Panchito López, San Cosme y San Damián.
El operativo se desarrolla en coordinación con el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Ayolas, que prepara espacios para recibir a los evacuados. Entre los lugares previstos figuran la Seccional Colorada, el gimnasio de las Mil Viviendas, instituciones educativas y un polideportivo.
Alerta ante una posible crecida mayor
Aunque el nivel del río se encontraba momentáneamente estable durante la jornada del jueves 8 de octubre, las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de un nuevo aumento del caudal.
Velilla indicó que trabajan con previsiones que contemplan escenarios de crecida de hasta seis metros, tomando como referencia los antecedentes de la inundación de 1983.
La coordinación con técnicos de la Entidad Binacional Yacyretá permite recibir pronósticos con cinco o seis días de anticipación, lo que facilita alertar a los pobladores y organizar los traslados antes de que las aguas avancen sobre sus viviendas.
Mientras continúan las evacuaciones, la Prefectura Naval permanece en guardia y pide a las familias de las zonas ribereñas mantenerse informadas y seguir las indicaciones de las autoridades.