La decisión de la entidad se sustenta en diagnósticos técnicos que reflejan una marcada brecha en los procesos de certificación académica a nivel nacional. De acuerdo con los registros oficiales de la ANEAES, solo 101 de los 1.970 programas de posgrado habilitados en el país cuentan con acreditación vigente, lo que representa apenas el 5,1 % del total.

Una situación similar se observa en los institutos superiores, donde únicamente 29 de las 337 ofertas académicas registradas completaron satisfactoriamente la evaluación. Aunque la institución aclaró que no estar acreditado no equivale de forma automática a una baja calidad, remarcó que resulta indispensable.

Para revertir este panorama, la agencia propone un paquete de reformas estructurales que incluye el fortalecimiento de los criterios técnicos para habilitar instituciones, la integración de registros académicos y el seguimiento riguroso de planes de mejora.

Además, insta a la elaboración de un Plan Estratégico Nacional de Calidad y Consolidación de la Educación Superior que establezca metas, plazos e indicadores claros, pero las autoridades advirtieron que la eventual pausa legislativa no resolverá por sí sola los problemas de fondo.

La ANEAES precisó que la medida planteada se limita a la creación de nuevas entidades privadas y no afectará el funcionamiento de las instituciones vigentes ni implicará el cierre o la suspensión de carreras en curso.

El objetivo central de la tregua propuesta es aprovechar el intervalo para perfeccionar los controles de supervisión y garantizar que la formación universitaria responda a las necesidades reales del desarrollo social y económico de Paraguay.