Al respecto, la Dirección Nacional de la Patrulla Caminera (DNPC), dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), recomienda que, si la intensidad del fenómeno obliga a interrumpir el viaje, se busque un sitio protegido y fuera de la calzada, como una estación de servicio, cochera o área habilitada.

Tampoco es aconsejable estacionar bajo árboles, carteles o estructuras que puedan caer por efecto de fuertes vientos. La banquina debe utilizarse solo ante una emergencia, debido a que puede acumular agua o barro y debe permanecer libre para maniobras excepcionales.

Acciones al volante

Mientras sea posible continuar, se debe reducir la velocidad de manera gradual, aumentar la distancia con el vehículo de adelante y evitar frenadas o maniobras bruscas que puedan provocar derrapes o pérdida de control.

Además, las luces bajas deben permanecer encendidas para ver y ser visto. Si la marcha disminuye considerablemente o surge una situación de peligro, corresponde utilizar las balizas.

Durante una granizada, el ruido sobre la carrocería y los vidrios puede generar tensión, por lo que se aconseja mantener la calma y sujetar el volante con ambas manos. Si a esto se suma una menor visibilidad o una pérdida de condiciones seguras para circular, lo más prudente es interrumpir el viaje en un lugar adecuado y permanecer dentro del vehículo hasta que el tiempo mejore.

En situaciones que requieran asistencia inmediata, la ciudadanía puede comunicarse con el Sistema 911 de la Policía Nacional, llamar al 141 del Servicio de Emergencias Médicas Extrahospitalarias (SEME) o recurrir al 132, Central de Comunicaciones y Alarmas del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CBVP).