Consternación e indignación. Esas son las sensaciones que predominan en el despacho del abogado William Amaral tras el brutal feminicidio de Daysi Paola Giménez, de 22 años, registrado en la ciudad de Lambaré. La joven, que trabajaba en el estudio jurídico de Amaral, estudiaba el último año de Derecho y sostenía económicamente a su familia, fue ejecutada a balazos en la vía pública por su exconcubino, Aldo Alexis Duarte (26).

En entrevista con el canal GEN, el abogado y empleador de la víctima ofreció un desgarrador testimonio sobre el calvario que atravesaba Daysi y apuntó directamente contra la falta de garantías institucionales para las mujeres víctimas de violencia.

Amaral confirmó que el 17 de septiembre el agresor intentó estrangular a Daysi en la vivienda que compartían en Capiatá. Al día siguiente, el 18 de septiembre, la joven acudió al estudio a relatar lo sucedido a sus compañeros, tras lo cual se presentaron en la Comisaría de Posta Ybycuá para radicar la denuncia formal.

“La Policía cumplió con el protocolo como corresponde y nos acompañó a retirar sus pertenencias. Pero una vez constituidos ahí, se acercó un auto a una velocidad tremenda que casi pasó por encima de la Policía y de todos nosotros; era este individuo que no permitió entregarnos las cosas. Las instituciones, mediante los protocolos asignados, no responden a la problemática de la protección de la mujer. Las mujeres no están protegidas. Cualquier imbécil les mete las manos encima, les quita la vida, las violenta y todo queda en nada”, recriminó el jurista.

“La orden de alejamiento es letra muerta”

El profesional del derecho cuestionó con severidad la lentitud del sistema judicial para otorgar o ejecutar las medidas de protección a las víctimas. Explicó que, pese a tramitarse la orden de restricción desde el 20 de septiembre, la persecución física y digital se intensificó en los últimos días.

“La orden de alejamiento es letra muerta. Los juzgados de paz sacan una resolución después de tres, cuatro o cinco meses porque no les importan las medidas que puedan tomar. Seguramente hasta hoy no habrán sacado la resolución en el juzgado. El sistema simplemente no funciona”, aseveró Amaral.

El jurista detalló que Duarte ejercía un acoso sistemático: esperaba a Daysi a la salida de la facultad, merodeaba su segundo lugar de trabajo y frecuentaba la casa de su madre en Lambaré. La situación obligó a la joven a cambiar de chip de celular el día anterior al hecho, paso que el abogado consideró como el “detonante” que llevó al agresor a cometer el crimen.

“Que sea valiente y se entregue”

Durante la entrevista, el abogado destacó las virtudes de la joven —a quien definió como una persona “ejemplar, trabajadora, responsable y el sostén de su madre enferma y sus dos hermanos menores”— y lanzó un contundente mensaje al sospechoso, quien permanece prófugo tras darse a la fuga en un automóvil blanco.

“Si es tan valiente como la mató anoche, porque la mató como el más grande de los cobardes, en el piso y de dos balazos en la cabeza, que se entregue y se ponga a disposición de la justicia. Nos vamos a ver la cara en los estrados judiciales. No vamos a descansar un solo segundo porque era nuestra compañera y tenemos el deber moral y divino de buscar justicia”, sentenció.