Según relató Juana Moreno al canal GEN/Nación Media, las complicaciones operativas iniciaron el pasado lunes con averías en uno de los aceleradores lineales y se agravaron el martes cuando el segundo aparato también dejó de funcionar. Tras el trabajo continuo de ingenieros y personal técnico durante la semana, ambos sistemas quedaron reestablecidos.

El INCAN atiende actualmente a un promedio diario de 160 personas en tratamiento de radioterapia. Moreno explicó que la sobrecarga de trabajo es determinante en las constantes fallas mecánicas: los equipos operan de manera ininterrumpida desde las 6:00 hasta las 20:00, de lunes a viernes.

“Son equipos muy sensibles. Es lógico que sufran desperfectos debido a la alta exigencia a la que son sometidos. Por eso es vital contar con una mayor capacidad para equilibrar la demanda”, señaló la referente de Apacfa.

A esto se suma que la unidad de radioterapia no solo recibe a usuarios dependientes del Ministerio de Salud, sino también a asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS), pacientes procedentes del Hospital de Clínicas y personas derivadas del sector privado que no pueden hacer frente a los elevados costos del tratamiento.

Sobre el impacto económico en la medicina privada, Moreno remarcó la enorme brecha que existe para las familias. Si bien acotó que los costos varían según el tipo y estadio del cáncer, recordó su experiencia personal como paciente en el año 2017.

“Sesiones en ese momento a mí me iba a alcanzar alrededor de 19 millones, 25 sesiones. Hoy no sé si el precio habrá aumentado. En aquel entonces cobraban casi 700 mil por sesiones”, agregó.