La acumulación sostenida de lluvia superó ampliamente la capacidad de absorción y vertido del emblemático lago de la capital de Alto Paraná. A esta masa hídrica se sumó un importante volumen de vegetación acuática y restos de camalotes arrastrados por la fuerza de la corriente, los cuales obstruyeron parcialmente las compuertas y rejillas del dique de contención, acelerando el anegamiento del área circundante.
La crecida obligó a interrumpir por completo el flujo vehicular sobre la avenida Concejal Romero, trazado estratégico que atraviesa sobre el propio dique y actúa como arteria clave para conectar la ruta PY02 con las avenidas Alejo García y Bernardino Caballero.
La presencia de agua sobre la calzada representa un peligro latente para los automovilistas, por lo que agentes de tránsito y personal municipal desplegaron desvíos preventivos para canalizar el tráfico por zonas más seguras.
Cuadrillas operativas trabajan en la remoción de la materia vegetal y en el drenaje del caudal acumulado con la finalidad de rehabilitar el paso en el transcurso de la jornada, siempre que el tiempo lo permita.
La preocupación entre las autoridades y los pobladores se mantiene alta, dado que los pronósticos meteorológicos prevén la continuidad de las tormentas durante gran parte de la semana, lo que podría derivar en nuevas complicaciones en la red vial de la ciudad.
