Los alacranes se refugian en grietas de paredes y pisos, rejillas, bajo baldosas, ladrillos, piedras, maderas y tuberías. Por ello, se recomienda tener especial cuidado al examinar lugares oscuros y húmedos.
Estos arácnidos se adaptan a áreas urbanizadas, habitando tanto en el interior como en los alrededores de las viviendas. Se alimentan principalmente de cucarachas y presentan un comportamiento nocturno, con mayor actividad en noches cálidas y sin luna.
Pueden encontrarse tanto dentro de la casa como en el patio. Generalmente intentan escapar y pican únicamente si se sienten amenazados. Caminan por el suelo y pueden trepar fácilmente por paredes o telas.
La picadura de alacrán puede causar un dolor inmediato de intensidad variable, que va desde la ausencia de síntomas sistémicos hasta la aparición de síntomas neurológicos y cardiovasculares graves que pueden poner en riesgo la vida del paciente. La lesión en el sitio de la picadura puede no ser evidente.
– Son especialmente vulnerables a la intoxicación por veneno de alacrán:
Embarazadas y personas mayores con comorbilidades.
Pacientes pediátricos por la dosis inoculada a un menor índice de masa corporal. Estos casos requieren un estricto monitoreo. Los casos graves en niños pequeños pueden derivar en la muerte.
El cuadro de envenenamiento por alacrán se caracteriza por la aparición de diferentes signos y síntomas asociados con la picadura del arácnido. Estos incluyen desde el dolor local sin síntomas sistémicos asociados hasta la presentación de síntomas neurológicos y cardiovasculares severos que pueden comprometer seriamente la vida del paciente.
Todas las especies de alacranes pueden inocular veneno con su aguijón; sin embargo, no todas las especies pueden llegar a ser vitalmente peligrosas, a excepción del género Tityus (alacrán rubio), de importancia médica en el país, considerado el más peligroso para el humano, que se caracteriza por tener pinzas largas y delgadas, con doble aguijón con una segunda punta.
En lo que va del año 2026, en Paraguay se registraron 786 casos de accidentes con alacranes, notificados al Programa Nacional de Control de Zoonosis y Centro Antirrábico Nacional (PNCZ y CAN) a través de las regiones sanitarias y los servicios de salud.
– ¿Qué hacer y dónde acudir en caso de picadura de alacrán?
Si fue picado por un alacrán, acuda al servicio de salud más cercano. En el país se dispone de antiveneno para alacranes de importancia médica.
Ante la picadura, se recomienda aplicar compresas frías o hielo en la zona de la herida, esto contribuirá a calmar el dolor mientras va de camino al hospital. No intente apretar o retirar el veneno con la boca; tampoco es aconsejable quemar o aplicar soluciones sobre la picadura.
Para prevenir accidentes por picadura de alacrán:
– Revisar y sacudir las prendas de vestir y el calzado antes de vestir o calzar, especialmente si han quedado tiradas en el suelo.
– Sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar a un bebé o niño.
– Tener precaución cuando se examinan cajones o estantes. Retirar progresivamente los elementos de su interior en lugar de introducir la mano o revolver.
– Evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de escorpiones.
Protección domiciliaria:
– Utilizar rejillas sanitarias o de trama adecuada o con protección sanitaria en desagües de ambientes y sanitarios.
– Controlar las entradas y salidas de cañerías, así como las aberturas y hendiduras.
– También puede utilizarse alambre tejido (mosquitero). Hacer lo mismo con las rejillas de desagües.
– Revocar las paredes, reparar las grietas en pisos, paredes y techos.
– Control de cámaras subterráneas, cañerías, sótanos, huecos de ascensor y oquedades de las paredes en los que pueden encontrarse.
En el ámbito peridomiciliario:
– Realizar aseo cuidadoso y periódico de las viviendas y alrededores.
– Efectuar control de la basura para reducir la cantidad de insectos que sirven de alimento a escorpiones.
– Revisar cuidadosamente la hojarasca y los escombros y evitar juntarlos con las manos.
