La crecida del río Paraná mantiene en estado de emergencia al distrito de San Cosme y Damián, afectando de manera crítica a más de 120 familias distribuidas en las localidades de Atinguy, Puerto Carrizal, la zona alta, San Pablo e isla Yacyretá.
Las proyecciones de las autoridades locales y nacionales advierten que la contingencia ambiental y social no dará tregua en el corto plazo y podría prolongarse hasta enero del próximo año.
La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) movilizó dos camiones con asistencia humanitaria hasta el epicentro de la crisis. Orlando López, representante de la SEN, precisó que entregaron 80 kits de víveres destinados a la elaboración de ollas populares, además de insumos como chapas de zinc, maderas terciadas, puntales y carpas para la edificación de refugios temporales.
El panorama actual sobrepasó los pronósticos iniciales de los organismos de rescate. De acuerdo con lo explicado por el concejal y comandante de Bomberos Amarillos, Ramón Ferreira, la anegación masiva no se debe únicamente a las precipitaciones registradas en la zona, sino al vertido de caudal provocado por la apertura de compuertas en Aña Cuá y en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
Hasta el momento se encuentran operativos alrededor de 35 albergues de emergencia que dan resguardo a cerca de 80 personas, mientras se gestiona ante la SEN el envío de 20 módulos adicionales para relocalizar a entre 20 y 40 pobladores más.
Frente a este complejo escenario, la Municipalidad de San Cosme y Damián coordina tareas operativas junto con la Gobernación de Itapúa, la Séptima Región Sanitaria y la EBY para sostener el apoyo logístico, alimentario y médico a las familias afectadas mientras persista la alerta por la crecida del río.
