El militar viajó a Rusia en septiembre pasado con la ilusión de profesionalizarse en el área de la defensa y de obtener mejores ingresos económicos para sostener y asegurar el bienestar de sus cinco pequeños hijos.
Maximino Cabrera Ocampos contaba con una trayectoria de aproximadamente 12 años dentro de las Fuerzas Armadas de Paraguay y prestaba servicios en un cuartel ubicado en la ciudad de Capiatá.
Dentro de su entorno familiar, era el único integrante que se había dedicado profesionalmente a la vida militar, por lo que su decisión de viajar al exterior representaba un importante paso personal y laboral en su búsqueda de superación.
Pese al devastador impacto de la noticia, la incertidumbre envuelve a la familia debido a irregularidades en la documentación recibida. Inicialmente, la esposa del militar fue informada sobre el deceso, y posteriormente la familia tuvo acceso a papeles oficiales donde figuran los apellidos de Maximino, pero no sus nombres completos. Esta omisión mantiene encendida una pequeña luz de esperanza.
Ante la falta de contactos directos e institucionales en territorio ruso, los familiares apelan a la asistencia del Estado para esclarecer lo ocurrido a la brevedad.
Anunciaron que acudirán a las oficinas de la Secretaría de Repatriados, en Asunción, para iniciar las gestiones diplomáticas necesarias que permitan corroborar la identidad del militar fallecido y, en caso de confirmarse el deceso, lograr el traslado de su cuerpo a suelo paraguayo.
