El procedimiento, encabezado por el fiscal Arnaldo Venialgo, tuvo lugar en un inquilinato que acumula al menos diez allanamientos en los últimos dos años.

A pesar del cambio constante de inquilinos, el inmueble opera de forma continua como un foco de distribución de sustancias ilícitas dentro de la comunidad.

En el lugar, las autoridades detuvieron al presunto líder de la red, Damián Varela Cuenca, de 36 años, y a su colaborador de nacionalidad argentina, Bruno Espínola, de 30 años.

Según la investigación, los sospechosos captaban a personas vulnerables y con problemas de adicción para la venta al menudeo y la entrega de las dosis.

Durante el registro del lugar, los agentes requisaron 17 dosis de crack y 144 gramos de cocaína, volumen equivalente a 400 dosis en el mercado ilegal.

Ante la reiteración de las actividades delictivas en la propiedad, la Fiscalía abrió una línea de investigación dirigida al dueño del predio para determinar su posible responsabilidad penal o complicidad.