Según confirmó el gobernador de Ñeembucú, Víctor Fornerón, a la radio Universo 970/Nación Media, la población pilarense cuenta con la tranquilidad de que el casco urbano se encuentra plenamente resguardado por la infraestructura de la obra de defensa costera, aunque la atención permanece fija en la cuenca alta del río y en las zonas insulares fuera del muro de protección.

A diferencia del comportamiento del río Paraná, que permite prever niveles exactos de inundación gracias a las mediciones del caudal liberado por la represa de Yacyretá, la cuenca alta del río Paraguay presenta una dinámica de paulatino ascenso que exige una constante verificación de los indicadores.

El gobernador destacó que, si bien el nivel de las aguas va en aumento de forma paulatina, los protocolos preventivos y las estaciones de bombeo de la capital departamental están plenamente operativos para responder ante cualquier eventualidad o contingencia climática.

El impacto del fenómeno sí representa un riesgo directo para las familias ribereñas y los productores situados por fuera del perímetro de la muralla defensiva, para quienes ya se diseñan operativos de asistencia y evacuación en caso de ser necesario.

Además, las autoridades departamentales y el Gobierno Nacional mantienen la coordinación logística para asegurar la provisión de alimentos, el resguardo del ganado en áreas elevadas y la futura reactivación productiva una vez que las aguas comiencen a retornar a sus causes habituales.