Fiel a su estilo, el diario ABC Color (del grupo Zuccolillo) se sumó a la contienda política y decidió comenzar a atacar la gestión presupuestaria, la adjudicación a proveedores y la distribución del programa “Hambre Cero” por parte de las gobernaciones.

Ante este escenario, el titular del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), Luis Ramírez, salió al paso de las críticas sin sustento y defendió la trascendencia social y pedagógica de la iniciativa.

En entrevista con el canal GEN, la autoridad lamentó los ataques hacia la política pública más relevante implementada en materia educativa en los últimos años y advirtió sobre las consecuencias de degradar el programa con acusaciones sin fundamentos específicos.

“Habría que blindar la educación de este tipo de cosas, porque se hacen análisis y criterios muchas veces con una intencionalidad política de degradar, creando circunstancias que son medias verdades. Eso afecta mucho a la credibilidad del sistema educativo; le hacemos un daño muy grande a la educación del Paraguay, no a un ministro, no a un presidente o a un gobierno, sino a la educación de un país que necesita ir adelante”, aseveró el ministro.

Consultado sobre las alternativas para proteger el programa frente a las disputas políticas y los cuestionamientos mediáticos, Ramírez enfatizó que el verdadero respaldo de “Hambre Cero” radica en las comunidades escolares que experimentan diariamente sus beneficios.

“El mayor blindaje de Hambre Cero es la gente beneficiada. Yo no creo que hoy una familia cuyos hijos están comiendo permita que algo se haga en dirección contraria a este beneficio. Ese es el mayor blindaje que puede tener el proyecto: hay una conquista social, hay una conquista de la gente y una apropiación del proyecto. Dar de comer a un millón de niños por día genera un millón de familias que van a ser las mejores defensoras de este programa”, remarcó.

El titular del MEC rebatió las críticas de sectores que señalan la falta de resultados inmediatos en el rendimiento académico y señaló que la nutrición constituye la base indispensable para garantizar la permanencia y el aprendizaje en las aulas.

“Para que los chicos estén en la escuela y tengan un alto rendimiento, el principal factor asociado es la alimentación. Ya tenemos datos que podemos ver: mayor presencia de los chicos, mayor asistencia y un aumento extraordinario en la tasa de culminación. Antes terminaban 3 de cada 100 y ahora están terminando cerca de 58 de cada 100. Esto va a impactar más allá de la educación: va a impactar en la salud y en el bienestar de una generación hambrecero”, sostuvo.

De cara al futuro del programa, el ministro Ramírez no descartó avanzar hacia una fase de expansión integral que incorpore evaluaciones médicas, salud visual y seguimiento nutricional personalizado para los estudiantes.

Asimismo, destacó que la iniciativa cuenta con un esquema de fiscalización multidisciplinario que involucra a la Contraloría General de la República, el MEC, las gobernaciones y las asociaciones de padres, lo que permite identificar fragilidades y ajustar el sistema continuamente para su fortalecimiento.

El diario ABC Color viene haciendo una serie de publicaciones en contra el programa Hambre Cero y el manejo que le dan los gobernadores a este importante programa estatal. Una de sus publicaciones refiere que las catorce gobernaciones a cargo de la ANR, hoy convertidas en “pilar” político de Santiago Peña, administran un presupuesto de US$ 614 millones, tras la puesta en marcha del programa Hambre Cero en 2024. Según Contrataciones Públicas, el 43% de los fondos que adjudicaron benefició a solamente dos proveedores. Hasta la fecha, este programa insigne del Gobierno para la alimentación escolar ya adjudicó US$ 1.060 millones entre 28 proveedores.

Otra publicación de ABC refiere que gracias a Hambre Cero, 14 gobernadores colorados –que hoy son el principal pilar político de Santiago Peña y Pedro Alliana– manejan un presupuesto que este año subió a US$ 318 millones. El programa se desarrolla en medio de múltiples cuestionamientos por la mala calidad de los alimentos y, sobre todo, denuncias de politización en la contratación y el despido de personal.

Otra publicación dice que Hambre Cero es el programa estrella del gobierno de Santiago Peña y, a través del mismo, 15 gobernadores colorados son beneficiados con millonarios fondos para distribuir alimentación en todas las instituciones educativas del país. Desde el año 2024 hasta el 2026, los 15 jefes departamentales que pertenecen al Partido Colorado –y que se mostraron ahora aliados al jefe de Estado y al vicepresidente y presidenciable Pedro Alliana en medio de la crisis del cartismo– ya fueron asignados con un presupuesto total de G. 4,21 billones (US$ 614 millones). Paralelamente, el ministro de Desarrollo Social, Miguel Tadeo Rojas, obtuvo G. 2,7 billones (US$ 401 millones) para llevar platos de comida a los estudiantes de Asunción, Central y Presidente Hayes.