La medida fue formalizada a través de la Resolución Nº 1715/2026 con el propósito de resguardar el estatus sanitario del país.
La disposición contempla excepciones para aquellos productos que cuenten con certificación veterinaria oficial que acredite tratamientos de inactivación del virus y medidas de prevención contra la recontaminación, según lo establecido en el Código Terrestre de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Además, se determinó que todo ingreso de cargas autorizadas requerirá una previa habilitación del servicio veterinario oficial paraguayo y el estricto cumplimiento de los demás requisitos nacionales de importación.
La restricción se mantendrá vigente hasta que la institución concluya una evaluación de riesgo sanitario actualizado, ajustada a los protocolos internacionales correspondientes.
