La difusión de fragmentos de los nuevos libros de Educación en la Afectividad y Sexualidad (EASE) elaborados por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) generó una fuerte polvareda en el ámbito político y educativo. La controversia se desató tras las publicaciones de la senadora Esperanza Martínez, quien expuso un pasaje del texto pedagógico que, al abordar el impacto de las acciones humanas, cita a Adolfo Hitler calificándolo como un “político famoso” que “llegó muy alto”.
En comunicación con el canal GEN, el ministro de Educación, Luis Ramírez, confirmó que se tomarán medidas al respecto.
“Hay que hacer varias distinciones. La primera es que estos materiales están en un proceso de prueba. Cualquier material probado pedagógicamente implica evaluar si la maestra comprende o si las preguntas son asequibles. No es todavía una distribución nacional masiva; están distribuidos zonalmente en departamentos donde estamos en forma experimental”, aclaró Ramírez.
El titular del MEC lamentó que el pasaje haya pasado los filtros institucionales y reconoció que el enfoque utilizado resulta inapropiado para los estudiantes.
“Mi pensamiento es que no corresponde habiendo tantos ejemplos que se pueden usar. Eso lo vamos a sacar de circulación, no debería estar en el material. Si está mal o no corresponde, lo vamos a cambiar”, aseveró el ministro.
Ante la consulta sobre eventuales responsabilidades de los funcionarios encargados del diseño curricular, Ramírez confirmó la apertura de un proceso de indagación interna. “Categóricamente vamos a ver qué pasó. Empiezo una investigación ahora para ver qué pasó; hay una línea y una cadena bastante larga. De última, yo soy el responsable, pero sí necesitamos saber cómo pudo haberse escapado una situación que a todas luces no corresponde”, remarcó.
El ministro explicó que la confección de la malla y los textos de EASE involucró revisiones cruzadas durante casi dos años entre diversas carteras del Estado y actores sociales.
“Nosotros pasamos los materiales al Ministerio de Salud, al Ministerio de la Niñez, al Ministerio de la Mujer y a los padres para que puedan dar una lectura y sus aportes. Llevamos corregidas más de 300 páginas del libro, pero evidentemente en los últimos cursos faltó mucha más precisión y detalle”, indicó el titular de Educación.
