La polémica se desató tras la difusión de pasajes de los libros de Educación en la Afectividad y Sexualidad (EASE), donde se cita a Adolfo Hitler como un “político famoso” que “llegó muy alto”. Ante el cuestionamiento público, el ministro de Educación, Luis Ramírez, admitió el error, argumentando que los textos se encuentran en una “fase de prueba zonal”.

El defensor del Pueblo, Rubén Ávila se pronunció al respecto y remarcó que no se puede pretender que la ciudadanía sea la encargada de detectar falencias en el aula para recién ejecutar las correcciones, por lo que exigió explicaciones oficiales, la delimitación de responsabilidades de quienes aprobaron dichos contenidos y garantías de que hechos similares no volverán a ocurrir.

“Con la educación de nuestros niños no se puede improvisar. Estos materiales deberían haber pasado por controles rigurosos antes de llegar a las aulas. El MEC tiene que explicar cómo se aprobaron estos contenidos”, expresó Ávila a la radio Universo 970/Nación Media.

Como medida concreta, la Defensoría remitió una comunicación oficial dirigida al titular de la cartera educativa, solicitando una reunión de trabajo. El planteamiento central exige que la totalidad de los materiales cuestionados sea retirada del sistema educativo para someterse a un nuevo estudio técnico y control de calidad antes de considerar su reingreso a las aulas.

En el marco de las indagaciones, la institución analiza también la participación de las instancias internas del ministerio, incluyendo la Mesa Técnica de Padres, a fin de esclarecer los criterios aplicados durante los procesos de verificación previos a la distribución.

Asimismo, la Defensoría del Pueblo continúa recabando antecedentes y posturas técnicas, incluidas las argumentaciones brindadas por autores de los textos, para evaluar el caso de forma exhaustiva con su equipo jurídico y técnico.